lunes, 31 de octubre de 2022

Constituciones de Colombia




La constitución es la carta Magna de la cual se derivan todas las normas legales que rigen y organizan a un Estado. En ella se especifican los derechos y los deberes de todos los ciudadanos. Por lo tanto, con la constitución se formaliza y se garantiza la armonía de la convivencia de toda la sociedad.

La creación de una constitución permite fijar límites y pautas en las acciones que tiene cada uno de los poderes del Estado. Es decir, se establece la relación entre lo ejecutivo, lo legislativo y lo judicial. De esta forma, se sientan las bases para conformar el gobierno de una determinada nación.

La idea de que los Estados tengan una constitución es relativamente nueva. Sin embargo, en el periodo de la Grecia clásica, Aristóteles, uno de los principales filósofos de la época, comenzó a desarrollar y a definir el concepto de constitución a partir del principio que afirma que “La mejor forma de gobernar una nación es aquella en la que todos los ciudadanos tuviesen sus derechos garantizados y aceptaran sus deberes y responsabilidades en pro del bien común”.

Las constituciones fruto de independencias

Hacia finales del siglo XVIII las constituciones se convirtieron en una fuente de gran importancia para el manejo de las naciones.

Esta situación se evidenció en las colonias británicas de Norteamérica, en 1776, al obtener su independencia; en Francia después de la Revolución Francesa de 1789; en la constitución europea creada en 1791 que es considerada como la primera y que se destaca por influir de forma directa en la constitución de 1812 redactada en Cádiz.

Estas constituciones se caracterizaron porque en la primera parte se redactaron los derechos y las garantías individuales.

En la segunda parte se presentan los criterios que deben tener el Estado y la forma de organizar su gobierno. También se destaca la promulgación por el respeto a las libertades individuales, lo que indica la marcada influencia del liberalismo político.

Las constituciones en Colombia

A partir de los movimientos de independencia, entre 1810 y 1819, Colombia ha tenido diversos cambios constitucionales, que se pueden agrupar en diferentes épocas así:

De 1809 a 1830, el país estuvo marcado por una indiscutible variedad constitucional, que se caracterizó por tener una directriz más regional que nacional. Situación que se evidencia en 1811 con la Constitución del Estado Libre de Socorro y la Constitución de la Provincia de Cundinamarca, promulgadas en diferentes regiones pero durante el mismo año. En total hasta 1830, se presentaron ocho constituciones de distintas provincias como: Antioquia, Neiva, Mariquita, Cartagena y Tunja. En 1830 se publica una nueva Constitución, que en menos de cuatro meses de su expedición afronta la separación de Venezuela y Ecuador, por lo que sus pautas resultan casi inservibles.

De 1830 a 1886, Colombia tuvo seis constituciones (1830, 1832, 1843, 1853, 1858 y 1863), que se caracterizaron por vivir periodos de guerras civiles, la implantación, en las últimas del sistema federalista, que trae como consecuencia la separación de la iglesia y el Estado, y la instauración de libertades como la esclavitud y el voto popular directo. Otra característica de este periodo constitucional se refiere al cambio de nombre que recibe el territorio nacional: Estado de Nueva Granada (1832), Confederación Granadina (1858) y Estados Unidos de Colombia (1863).

De 1886 a 1991, periodo que se caracteriza por una continuidad constitucional, puesto que la constitución de 1886 permaneció vigente por más de cien años, durante los cuales pasaron veintitrés presidentes de la República, quienes durante sus gobiernos le realizaron a esta constitución sesenta reformas.

En 1991 se redactó la actual Constitución de Colombia, que se caracteriza por ser la más extensa del continente americano. Está compuesta por un preámbulo, trece capítulos, trescientos ochenta artículos y cincuenta y nueve disposiciones transitorias. Su principal logro es el de reconocer a Colombia como un Estado social de Derecho


Comunidades Nómadas a sedentarias

 


Comunidades Nómadas

Individuo o grupo humano que se desplaza continuamente a fin de asegurar su subsistencia. No vive todo el año en el mismo lugar. Recorren determinados territorios ya conocidos moviéndose según las temporadas para conseguir su alimento.

Características de los grupos nómadas 

  • Los pueblos nómadas no conocían la agricultura, cazaban, pescaban y comían de los frutos que encontraban, esto hacía que su alimentación estuviera condicionada por su entorno geográfico.
  • Eran recolectores: persona o animal que recoge los frutos que les proporciona la naturaleza, tales como frutos silvestres, raíces, larvas, huevos y crustáceos.
  • Se resguardaban en cuevas en épocas de frío o bien transportaban su vivienda de un lugar a otro, por lo que debían ser muy livianas, por lo general estaban hechas con ramas y pieles de animales.
  • Utilizaban herramientas como hachas, hechas de piedra y otros utensilios hechos de madera y hueso-
  • Su vestimenta estaba hecha con pieles de animales. 
  • Las mujeres se encargaban de la recolección de alimentos y los hombres a la caza de mamuts, caballos, ciervos, etc.
  • Formaban grupos de 20 o 30 individuos unidos por lazos familiares, formando clanes.

  • Existía una jerarquización social donde los ancianos (por su experiencia) y las mujeres (por la reproducción), eran muy valorados.

Comunidades Sedentarias

 A diferencia de los nómadas, los sedentarios habitualmente nacen, viven y mueren en un mismo lugar determinado, que es su hogar. Cuando migran, suelen hacerlo bajo circunstancias extremas, como catástrofes o invasiones enemigas.

Los sedentarios fundan poblaciones, eligen vivir en comunidad, compartiendo el espacio. Por eso, desarrollan tecnologías y saberes que permitan que los lugares los sostengan por tiempo indeterminado. Entre esas tecnologías se encuentran la domesticación, la agricultura, la construcción, la ganadería, la forja, etc.

Dado que permanecen en un solo sitio, donde están todas sus posesiones valiosas, los sedentarios también se vieron en la obligación de defenderse de los saqueos por parte de otras tribus nómadas o semi-nómadas. Esto fue posible gracias a la organización y división del trabajo.

En la cotidianidad, los sedentarios suelen hallarse más a gusto y crecer en un ambiente más seguro. En estas comunidades se fomenta el intercambio de saberes. También se transmiten nociones territoriales, es decir, a la noción de una comunidad cuya identidad está de algún modo vinculada a la tierra en la que viven.

Organización social de los grupos sedentarios

  •  Las antiguas tribus nómadas tenían organizaciones fluidas. Esto no se debía sólo a su constante movimiento, sino también a que sus miembros estaban constantemente expuestos a los peligros de la cacería y del deambular.
  • Por eso mismo sus líderes no solían durar mucho. Las decisiones solían determinarse por la voluntad de los ancianos, generalmente de un padre dominante o un orden patriarcal, de autoridad vertical y sometimiento por la fuerza.
  • El compromiso de la tribu estaba destinado a la subsistencia y su cultura. Sus tradiciones se transmitían de forma oral y sus costumbres se regían por las estaciones, los astros y la naturaleza.
  • En cambio, los sedentarios tenían más tiempo y mejores condiciones para organizarse social y políticamente, definir leyes, debatir y formar instituciones. Además, las culturas sedentarias inventaron la escritura. La agricultura, además, como método de sustento es mucho más eficaz que la cacería, ya que produce más comida.
  • El excedente obtenido llevó al comercio, aumento el contacto social con otras comunidades y permitió dietas más balanceadas. Este excedente permitió liberar a algunos ciudadanos de las labores productivas agrícolas, para que se dedicaran a la invención, al entrenamiento militar, a la religión o a las ciencias.

·         De nómadas a sedentarios: un salto cultural fundamental

·         Alrededor del 8 000 a. C. (antes de Cristo) se produjo un cambio tecnológico importante en cuanto a la forma de trabajar la piedra, que consistió en pulirla en vez de solamente tallarla. Por eso, esta época se denomina      Neolítico, es decir, “de la piedra nueva”. Este fue el último período de la Edad de Piedra, tras el cual comenzó la Edad de los Metales.

·        
En esta época, los seres humanos que habitaban en la zona denominada Creciente Fértil, en el sudoeste de Asia, generaron una nueva forma de vida. Los grupos humanos que vivían en dicha región dejaron de depender solamente de la caza, la pesca y la recolección de frutos y semillas, y comenzaron a desarrollar la agricultura y la ganadería. Estos avances tecnológicos fueron el fruto de las observaciones de la naturaleza y la experimentación que realizaron los seres humanos durante milenios, lo que les permitió adaptarse a los cambios en su entorno. La agricultura les permitió pasar de ser nómadas a ser sedentarios. De esta manera se crearon los primeros poblados, con lo que aumentó la población humana. Se dio inicio a la alfarería, la fabricación
de textiles, la construcción de viviendas y la especialización del trabajo.

Así,en vez de una economía de subsistencia, se pasó a una que permitía producir excedentes, lo que permitió el intercambio de productos con otros grupos humanos.

 

jueves, 27 de octubre de 2022

EL DINERO

 



El dinero es un objeto respecto del cual hay un acuerdo social para que sea aceptado en el intercambio. Ha transcurrido mucho tiempo desde que el hombre empezó a usar las primeras formas de dinero, hasta la adopción del dinero tal y como lo conocemos hoy, es decir, en la forma de billetes y monedas comúnmente aceptadas por todas las personas para llevar a cabo sus transacciones.

En Colombia, como en la mayoría de los países, no siempre existió un único tipo de dinero aceptado por todas las personas. Circunstancias especiales como las guerras llevaban al gobierno de turno a cambiar la moneda que circulaba, en la medida en que la gente perdía confianza en ella por su paulatina pérdida de valor.

Actualmente en Colombia y en casi todos los países del mundo, los gobiernos mantienen la confianza de la gente en el dinero que circula gracias a la gestión que realizan sus bancos centrales, pero este es el resultado de un largo proceso histórico que no estuvo exento de costos económicos. Veamos un breve recuento sobre cómo surgió el dinero y cómo llegó a ser comúnmente aceptado por todas las personas.

En las sociedades tribales el dinero no existía porque la producción y el consumo se daban simultáneamente, por lo que el intercambio no era una actividad habitual. En este tipo de sociedades, las técnicas de producción eran relativamente simples y la propiedad, por lo general, era comunal; así, era fácil para el individuo satisfacer sus necesidades con lo que producía, y cuando se daba el intercambio se hacía para satisfacer las necesidades de la comunidad.

En este tipo de sociedad el trueque le permitía a cada comunidad complementar lo que producía, intercambiando sus excedentes por aquello que le hacía falta; por ejemplo, si una tribu estaba especializada en la caza y cultivaba unos pocos productos, podía cambiar parte de la carne y las pieles que obtenía de la caza por productos agrícolas cultivados por otra tribu dedicada a la práctica agrícola. Sin embargo, hay que aclarar que en esta etapa las sociedades eran prácticamente autosuficientes, es decir, que podían subsistir casi exclusivamente con lo que producían, por tanto, requerían muy poco intercambio. A medida que las técnicas de producción evolucionaron, las comunidades percibieron que podían producir más si se especializaban en algunas actividades productivas en lugar de tratar de producir todo lo que necesitaban; así, la división del trabajo también se hizo más profunda y las necesidades de estas sociedades tribales se hicieron más complejas, pues de cierta forma dejaron de ser autosuficientes. Por ejemplo, los individuos que tenían mayores aptitudes para la agricultura se dedicaron a sembrar, mientras que quienes tenían aptitudes para la pesca se especializaron en esta actividad.

La evolución y profundización de la división del trabajo implicó el surgimiento del intercambio individual y la consolidación del concepto de propiedad privada tanto de los bienes de consumo como de los factores de producción; de esta manera la producción se fue aislando cada vez más del consumo, tanto en el tiempo como en el espacio. La finalidad de la producción ya no era sólo la satisfacción de las necesidades del individuo sino el intercambio; proceso que estuvo acompañado de un incremento del comercio, el cual permitía que unos y otros intercambiaran aquello que les sobraba por lo que les hacía falta.

El surgimiento del intercambio como mecanismo para lograr la satisfacción de las necesidades sentó las bases para el uso generalizado del dinero; en efecto, la consolidación del intercambio o el comercio como una actividad más dentro de la organización económica de la sociedad, hizo evidentes las limitaciones del trueque. Cuando el intercambio se basa en el trueque es necesario que coincida el interés de las dos personas en intercambiar lo que cada uno posee; además, es difícil llevar a cabo el trueque de objetos de distinto valor en la medida en que no siempre los productos que se pretende intercambiar se pueden dividir; de otro lado, no todos los productos son fáciles de transportar o de almacenar, lo cual no permite que cualquier objeto sea adecuado para el trueque.

Para entender mejor los atributos que debe tener un objeto para que sea aceptado por todos los miembros de una sociedad en el intercambio, veamos con mayor detenimiento cuáles son las funciones del dinero. En primer lugar el dinero cumple la función de ser un medio de cambio, es decir, que debe ser aceptado por las personas a cambio de los bienes y servicios que ellas venden; así, se elimina uno de los problemas derivados del trueque: la necesidad de que coincida el interés de los que participan en el intercambio con los respectivos objetos que tienen para intercambiar.

En segundo lugar, el dinero puede usarse como unidad de cuenta; esto significa que los precios de los bienes y servicios pueden expresarse en unidades de dinero en vez de expresarlos en términos de otros bienes. En una economía de trueque era necesario, por ejemplo, establecer que dos bultos de trigo equivalían a diez metros de paño; así, el dinero es un medio que sirve para expresar los precios y los valores de las demás mercancías.

En tercer lugar, el dinero tiene una función muy importante como depósito de valor. Para poder cumplir esta función, el dinero debe mantener su valor durante el tiempo y, por tanto, no es necesario intercambiarlo inmediatamente cuando se recibe —como pudo suceder cuando en una economía de trueque se recibían productos perecederos como carne o frutas—.

La función del dinero de servir como depósito de valor está estrechamente relacionada con la de ser medio de cambio, pues para que cumpla su función en el intercambio debe mantener su valor a lo largo del tiempo; esto permite que la acción de comprar pueda separarse de la de vender, tanto en el tiempo como en el espacio; por ejemplo, un agricultor puede vender su cosecha el día de hoy en un pueblo, y usar el dinero recibido para comprar el vestuario que necesita al día siguiente en otro pueblo; en este sentido, un objeto que se usa como medio de cambio necesariamente debe ser depósito de valor.

Esa reflexión que parece simple nos sirve para entender una de las principales características que tiene el dinero: la liquidez. Cuando pensamos en objetos que pueden ser depósitos de valor podemos encontrar muchos candidatos además del dinero: las piedras preciosas, las obras de arte y aún los carros de colección pueden serlo; sin embargo, no todos los objetos que son depósito de valor pueden ser usados como medios de cambio, y menos como dinero. La liquidez es lo que distingue al dinero de otros objetos que pueden ser depósitos de valor, pues es una característica del dinero estrechamente relacionada con su aceptabilidad por parte de los miembros de una sociedad. Este concepto implica que el dinero es un objeto que en el intercambio tiene la capacidad de ser convertido de inmediato en otros objetos, y para ello se requiere que haya un acuerdo entre las personas involucradas en ese intercambio.

Además de la liquidez o aceptabilidad, el dinero debe tener otras características para poder cumplir sus funciones de medio de cambio, unidad de cuenta y depósito de valor, estas son: durabilidad, divisibilidad y bajo costo de almacenamiento. La durabilidad significa que físicamente el dinero debe mantener valor, es decir, que el material del que está hecho debe ser durable a lo largo del tiempo; esto explica por qué el hombre rápidamente se dio cuenta de que los metales, y en particular los metales preciosos, eran los objetos más adecuados para usar como dinero. De otro lado, la divisibilidad y el bajo costo de almacenamiento del dinero permiten que se pueda usar como unidad de cuenta y que las personas puedan llevarlo para realizar sus transacciones en cualquier momento y lugar.

El dinero ha tenido un largo proceso de transformación a lo largo de la historia. Hacia 2500 a. C. los egipcios empezaron a usar anillos de metal, y para 700 a. C. los lidios fueron los primeros en acuñar monedas, seguidos por los griegos. Sin embargo, hubo una larga evolución entre el momento en que se empezaron a acuñar las primeras monedas, y el uso de los billetes y monedas que hoy conocemos. Las civilizaciones antiguas, como la griega y la romana, tuvieron que enfrentar la transición de comunidades tribales hacia sociedades basadas, en buena medida, en la propiedad privada, en las que la actividad económica era ejercida de manera individual. Platón y Aristóteles, a través de sus obras literarias, nos han permitido saber que en la sociedad griega existía la propiedad privada de la tierra, la división del trabajo era bastante avanzada, el comercio era una actividad importante y, además, se usaba dinero.

Durante mucho tiempo los países usaron como dinero monedas con distintos contenidos de oro y plata; no obstante, hacia el siglo XIX los gobiernos empezaron a introducir el papel moneda. El papel moneda estaba respaldado por metales preciosos y, en este sentido, era un certificado que le permitía al que lo recibía en el intercambio canjearlo en cualquier momento por su equivalente en metales preciosos. ¿Ante quién podía ir una persona a exigir el cambio del certificado por una determinada cantidad de oro o de plata? En un principio estos certificados eran emitidos por compañías comerciales y bancos privados que asumían el compromiso de cambiar esos papeles por determinada cantidad de metal precioso, pero, después esta facultad la asumió el Estado. Así, para la segunda mitad del siglo XIX el mundo se había desplazado hacia un sistema monetario en el que se usaba el papel moneda respaldado con oro; sistema que se denominó patrón oro, el cual permitía que todas las monedas y billetes que circulaban se convirtieran en oro mediante una equivalencia previamente establecida.

Para comienzos del siglo XX en casi todo el mundo el derecho de imprimir dinero era un monopolio legal del Estado; en la actualidad, ese monopolio es ejercido en la mayoría de países a través del banco central; adicionalmente, en cada país se adoptó una única moneda, denominada moneda local. Sin embargo, en circunstancias de inestabilidad económica que debiliten la credibilidad de la gente en su moneda, es probable que los países opten por usar alguna moneda extranjera simultáneamente con la moneda local; por ejemplo, en Latinoamérica ha habido épocas en las que la gente acepta tanto la moneda local como los dólares estadounidenses en el intercambio.

Después de la Primera Guerra Mundial, el patrón oro se vio amenazado debido a la inestabilidad económica derivada de aquella; así, la mayoría de países suspendieron la convertibilidad de su moneda en oro. A partir de ese momento los esfuerzos por restaurar el patrón oro fueron infructuosos, pues la Gran Depresión de los años treinta y, más tarde, la Segunda Guerra Mundial acabaron con toda posibilidad de retornar a ese esquema. Al terminar la Segunda Guerra Mundial los países más grandes se reunieron para tratar de sentar las bases de una nueva plataforma de crecimiento económico mundial; como parte de este objetivo, esas grandes potencias emprendieron la tarea de reorganizar el sistema monetario internacional. Dicho objetivo lo plasmaron en el denominado Acuerdo de Bretton Woods, suscrito en 1944, mediante el cual se adoptó el patrón cambio-oro basado en el dólar; bajo este esquema se estableció una equivalencia entre las principales monedas y el dólar y, a su vez, el dólar era convertible en oro.

A comienzos de los años setenta el gobierno de los Estados Unidos suspendió la convertibilidad del dólar en oro, como resultado de las amenazas a la estabilidad económica derivadas, principalmente, de una crisis en el abastecimiento de petróleo, terminando así con el Acuerdo de Bretton Woods. A partir de ese momento todos los países adoptaron un sistema monetario en el que el dinero no está respaldado por ningún metal precioso.

El dinero que no está respaldado por metales preciosos se denomina dinero de curso forzoso; bajo este esquema los billetes no representan una obligación para el banco central de pagar oro, sino que equivalen al valor en unidades de la moneda nacional que está impreso en ellos. El valor del dinero de curso forzoso radica en su aceptabilidad por todas las personas como medio de pago; por ello, una de las principales labores del banco central es preservar esa aceptabilidad para que el valor de la moneda se mantenga.


FILOSOFIA MEDIEVAL



San Agustín (354-430) Obispo y filósofo.

 

La filosofía cristiana de la Edad Media se subordinó totalmente a la teología, e inclusive a la mística. Conviene recordar, que en sus comienzos el cristianismo surgió como un desafió revolucionario contra la realidad social y política de los primeros siglos de nuestra era etapa de máximo poderío del Imperio Romano.

 

El cristianismo primitivo se desentendió de la investigación filosófica propiamente dicha. Es más: los nuevos creyentes se apartaron de toda filosofía, lo que resulta explicable porque todos los sistemas hasta entonces conocidos eran el producto intelectual de culturas precristianas, paganas por esencia y definición. Pero para dominar, a base de nuevo ideal de vida, el mundo pagano, los primeros escritores cristianos trabajaron con los conceptos y fórmulas del pensamiento griego, elaborando así una construcción doctrinal, es decir, una dogmática. Este proceso se inicia tan pronto como el cristianismo deja de ser una secta perseguida y comienza a conquistar a personalidades cultas e influyentes. El pensamiento de los primeros expositores cristianos -los padres de la Iglesia se ha denominado Patrística. En este ciclo, predominó el idealismo platónico. Después la Escolástica, en que predomina el pensamiento sistemático y totalizador de Aristóteles.

 

FILOSOFÍA MEDIEVAL

Correspondiente a la segunda etapa (Filosofía Medieval); se extiende desde que la cosmovisión cristiana se impone en el ámbito cultural griego y romano hasta la crisis de la humanidad europea en el siglo XVI. Se caracteriza por la fe que, siendo compartida de modo casi unánime, genera una nueva unidad en torno a la temática y a los criterios desde los cuales abordarla. En esta etapa se entiende que el único que existe por derecho propio es Dios y que el mundo y los hombres somos porque Dios nos da el ser. Hace su aparición (en la Filosofía) el concepto de Creación. Los dos filósofos más destacados de este período fueron: Agustín de Hipona y Tomás de Aquino. 

 

Sin embargo, a diferencia de lo que había ocurrido con la filosofía griega, que había centrado su reflexión en torno a la determinación del objeto, la filosofía medieval centrará su interés en Dios. A lo largo de los primeros siglos de lo que algunos denominan era cristiana, la progresiva expansión del cristianismo y otras religiones mistéricas irá provocando la aparición de otros modelos de felicidad o "salvación individual", que competirán con los modelos filosóficos. 

 

Surge de ahí, una asociación entre filosofía y cristianismo o, más en general, entre filosofía y religión, que pondrá las bases de la futura filosofía medieval, entre los cristianos, los musulmanes y los judíos. El tema fundamental de reflexión pasará a ser la divinidad, quedando subordinada la comprensión e Interpretación el mundo, del hombre, de la sociedad, etc. al conocimiento que se pueda obtener de lo divino. 

 

La fe, que suministra las creencias a las que no se puede renunciar, tratará de entrar en dialogo con la razón. La inicial sumisión de la razón exigida por la fe, dejará paso a una mayor autonomía propugnada, entre otros, por Santo Tomás de Aquino, que conducirá, tras la crisis de la Escolástica, a la reclamación de la independencia de la razón con la que se iniciará la filosofía moderna.

 

En cuanto a la filosofía Medieval, según Carpio (1987), abarca desde El cristianismo se originó en una remota provincia del Imperio Romano. Pero su vocación misionera lo llevó a extenderse en poco tiempo por todo el Imperio y más allá de él. Si bien en un comienzo la mayor parte de los paganos que se convertían al cristianismo era de nivel social bajo (muchos de ellos esclavos), con el tiempo la nueva fe fue ganando seguidores también entre la clase culta y las elites. De este modo se sentaron las bases para el surgimiento una "Filosofía Cristiana", o mejor, de un movimiento filosófico de raíz cristiana que cobijaría distintas corrientes filosóficas en su seno. Si bien muchos filósofos modernos y contemporáneos fueron cristianos, la Filosofía Moderna presenta diferencias tan importantes con la Medieval que bien merece ser distinguida para su estudio. Se suele señalar al Renacimiento como el momento en que concluyó el período Medieval de la historia de la Filosofía y comenzó la transición hacia la Modernidad.

 

ORIGEN DE LA FILOSOFÍA MEDIEVAL: Tiene lugar en el resurgimiento del cristianismo enfrentado a la filosofía que predominaba en el Imperio Romano.  El primer contacto entre cristianismo y filosofía griega fue hostil. Poco a poco se asimilará la filosofía griega por buena parte de los apologetas cristianos, lo que van a tomar de los griegos sobre todo, van a ser los conceptos y categorías teóricas (vocabulario, tecnicismos, lenguaje, etc.).

 

El cristianismo introduce a Dios en la historia del ser humano como su creador, como providente y como hombre dentro de la historia, en un lugar y en un momento preciso. De esta manera Dios es el centro de la historia humana, lo que es una novedad, impensable dentro de la filosofía griega. Desde la filosofía griega era ridículo que un Dios se convirtiera en hombre, y mucho menos que fuera crucificado, siendo insignificante. ¿Por qué tenía que ser judío? ¿Por qué en ese momento de la historia?

 

CARACTERÍSTICAS DE LA FILOSOFÍA MEDIEVAL

1.     Surgen algunas tendencias que buscaban unir la razón y la fe.

2.     Nace la teología

3.     Se dejan atrás los planteamientos filosóficos griegos para abrir paso a un nuevo cuestionamiento: Fe sobre razón.            

4.     La influencia de la filosofía Aristotélica es muy grande y por tanto el mundo se rige por planteamientos racionales.

5.     Las ideas de Platón aún se tomaban en cuenta, pero basándolo en la Fe, se acepta que la verdad es eterna e inmutable y por lo tanto no puede ser la experiencia la que nos la otorgue sino que se debe utilizar el conocimiento sensible.

6.     Dios se convierte en el centro de todas las cosas y surgen nuevos problemas filosóficos relacionados con su existencia y su esencia.

7.     Se caracteriza por la preocupación de los pensadores judíos, cristianos y musulmanes por combinar las filosofías griegas y romanas con la ortodoxia religiosa.

8.     Es un momento fundamentalmente religioso y en el que los planteamientos filosóficos de otra índole no encuentran su lugar.

9.     Se caracteriza por la ausencia de libertad de pensamiento, así como por un control férreo por parte de las instituciones religiosas.

 

HACIA UNA FILOSOFÍA CRISTIANA: LA PATRÍSTICA La filosofía trata de problemas humanos existenciales, que comprometen a la persona y su destino. De este modo, entra en contacto con la religión y la fe. La aparición y rápida difusión del Cristianismo dio lugar a la aparición, entre los siglos I y V, de la llamada filosofía patrística. Esta reflexión consiste, primero en fijar el dogma cristiano y luego en mostrar que este es compatible con la sabiduría (razón). El cristianismo trae una nueva forma de entender el mundo, cuyas características son; El conocimiento, como revelación. Dios, como Ser único que crea e interviene el mundo. La naturaleza, como realidad creada. El hombre, llamado a responder al plan de Dios y a otra vida. 

 

¿Qué pasó en los comienzos del Cristianismo?

 

Cuando los Apóstoles empezaron a predicar la fe ¿a qué tipo de gente le predicaron? ¿Qué filosofía tenían? Para explicar la fe a estas gentes, los Padres de la Iglesia (que es el nombre de los primeros maestros cristianos) aceptaron gran parte de las filosofías de aquellos momentos, puesto que algunas de sus explicaciones eran válidas y aceptables, como las que se referían a la ley moral, a Dios y a la inmortalidad del alma humana. El propósito de los Padres de la Iglesia era explicar mejor la fe. Su motivación procedía por completo de la fe. No eran filósofos o personas interesadas en la filosofía en cuanto tal, pero sí lo estaban en la salvación de las almas, en que la gente llegara a conocer el Evangelio, la buena noticia de Dios, y así encontrara el camino de la salvación.

 

Naturalmente, para lograr esto tenían que usar un tipo de lenguaje y unos conceptos que todos pudieran entender. Usaron la filosofía natural: de este modo, los Padres crearon un instrumento filosófico en armonía con la fe; toda una filosofía creció bajo auspicios, por así decir, de la fe cristiana. Bajo esta protección de la fe cristiana surgió una nueva filosofía: pero además incorporaba nuevos conceptos para tratar de explicar las "nuevas cosas" de la revelación cristiana. Así, todo un cuerpo de conocimiento filosófico fue creado, y a esto es a lo que se llama filosofía cristiana, una filosofía relacionada con la revelación cristiana, con los misterios cristianos revelados a la Iglesia. Pero siempre, en cualquier caso, filosofía. 

jueves, 20 de octubre de 2022

Filosofía Medieval

 


Filosofía Medieval

Durante la Edad Media la filosofía se inspiró en el cristianismo, por el que explicaba la existencia y los fenómenos del mundo que les rodeaba. La Verdad era buscada en la Biblia, libro de máxima sabiduría revelada por Dios (especialmente en los Evangelios del Nuevo Testamento), según el cual Dios creó el mundo y a todas las criaturas. El cristianismo se convertirá, además de en una religión, en una solución para dilucidar las cuestiones más comunes en la época, cambiando el paradigma que había imperado en la filosofía de la etapa anterior, la helénica.

De la Edad Medieval hemos conservado magníficas obras filosóficas que han servido no sólo como base sino también como inspiración a multitud de estudiosos en etapas posteriores. Son conocidas las interpretaciones que hacen de los anteriores sabios y las que los nuevos hacen de ellos. Recuperaron a filósofos olvidados por siglos, colocándolos en el lugar que merecían.

La Patrística

La primera etapa en la filosofía medieval es aquella que corresponde a la articulación definitiva de los dogmas cristianos, su defensa ante otras religiones y a la iniciación a la humanidad en la Verdad de Cristo. Estos primeros hombres fueron llamados Padres de la Iglesia y su estudio y difusión se denominó Patrística de la mano de autores como Hipólito de Antioquia o de San Agustín.

Si atendemos al segundo, encontraremos sus teorías encuadradas en lo que se ha dado en llamar neoplatonismo y es que a él corresponde una reinterpretación de Platón bajo un enfoque cristiano: Agustín (354-430) es el último gran filósofo de la antigüedad y principio de la modernidad, el límite entre dos formas de entender y pensar la filosofía. Se presenta como un buscador afanoso de la Verdad que hace del Saber una cuestión de vida o muerte y ello lo consigue al describir, según sus escritos, la profunda vena religiosa de Platón resumida así: no hay posibilidad de conocer sin amar porque el conocimiento es amor y sólo amando, llegando a Dios, conocemos con certeza. Todo conocimiento de Verdad se conoce a través de la luz de Dios.

A través de la Patrística -del estudio de los padres- San Agustín recibe la oportunidad de solucionar el problema de Fe y Razón aunque no parte de distinguir entre la religión y la filosofía sino que considera a las dos como soluciones equivalentes para una necesidad vital del hombre que es la posesión de la Verdad. San Agustín los identificó sin confundirlas, sabía que la razón religiosa se alcanza con la Fe y la razón de la filosofía se alcanza con la razón.

La Escolástica

La segunda etapa en la filosofía medieval, la Escolástica, surgirá a partir del siglo XIII. Dicha centuria se convertirá en el de la metafísica, consecuencia del conocimiento de Aristóteles y del neoplatonismo greco-árabe cuyo objetivo principal es descubrir las causas profundas o esenciales y después practicar a partir de ellas el método científico por excelencia con la reinterpretación de Aristóteles, gracias a nuevas traducciones que se realizan en las Escuelas y Universidades entre las que destacaremos la Escuela de Traductores de Toledo. En estos espacios, surgidos todos en tiempos del Medievo, se va a cultivar un saber principalmente teológico y filosófico por el que a través de la ciencia de Aristóteles, se intentará explicar la existencia sobrenatural de Dios. A pesar de que la Escolástica es principalmente teología, es esencialmente filosofía. Así los dice dirá Julián Marías: la Escolástica trata problemas filosóficos que surgen con ocasión de cuestiones religiosas y teológicas.

El máximo representante en nuestro país será Averroes quien se afana por una interpretación literal del filósofo griego, afirmando la existencia de la Doble Verdad, representada en la religión y la filosofía. Averroes, cordobés, ha obtenido el reconocimiento por ser el filósofo que divulgó la filosofía de Aristóteles, como lo demuestran sus tres obras en las que comenta los libros del griego, ejerciendo una influencia profunda entre los latinos.

Lejos de nuestras fronteras encontramos a Santo Tomás de Aquino quien desarrolló una teoría que conjugaba las posibilidades del cristianismo con las ideas aristotélicas, que con el tiempo se convertirán en las ideas oficiales del catolicismo.

Los tres grandes problemas de la filosofía medieval lo constituyeron "Dios", "Relaciones entre Fe y Razón" y "Los Universales". La primera de las cuestiones, la referida a Dios, plantea en los filósofos medievales la necesidad de explicar mediante métodos científicos la existencia del mismo siendo no sólo cuestión de fe sino también de ciencia.

La segunda, va a ser respondida a través de una unión entre ambas que, según los autores de este tiempo, no son incompatibles sino, muy al contrario, se convertirán en conceptos complementarios. Dentro de este segundo punto encontramos tres posturas que corresponden a tres autores a los que ya hemos hecho referencia, muy diferentes entre sí: aquella defendida principalmente por San Agustín en la que sólo existe una Verdad que es dada a través de la confluencia de ambas corrientes. La segunda de ellas es la defendida por Averroes, llamada de la Doble Verdad ya que bajo su punto de vista ambas fuentes son independientes y por tanto independientes van a ser sus resultados aunque confluyan en un punto común. La postura de la autonomía armónica fue defendida por San Tomás quien pensaba que ambas, religión y fe, comparten verdades que pueden ser explicadas sin la necesidad de la otra.

Los "universales son, atendiendo a la tercera de las cuestiones, los problemas más debatidos por los filósofos medievales, consistentes en decidir si las ideas más generales y abstractas poseen existencia separada e independiente del entendimiento humano o son sólo nombres, definiciones. A esta cuestión encontramos tres respuestas distintas en la Edad Media que se repetirán en otras etapas y corrientes filosóficas desde diversos puntos de vista: la realizada por Roscelino de Compiègne, por Guillermo de Champeaux y por Pedro Abelardo.

 


martes, 18 de octubre de 2022

Origen del ser humano y etapas de la organización social.

 

PROCESO DE HOMINIZACIÓN

El proceso de hominización es un proceso evolutivo que recoge tanto los cambios anatómicos como la evolución cultural de estas especies, ya que unos están íntimamente ligados a los otros. Este proceso recoge la evolución del ser humano y todas las características específicas que nos diferencian del resto de los primates.

ORIGEN DEL SER HUMANO

El origen del ser humano se puede buscar hace muchos siglos siendo consecuencia de un lento y largo proceso de cambios. Se debe tener en cuenta que, igual que todos los seres vivos, los animales y las plantas, por ejemplo, los seres humanos provenimos de las criaturas más simples de la historia del planeta cuya evolución ha hecho que evolucionaran hasta llegar a nuestra especie.

Avanzando un poco más en el tiempo, se cree que el ser humano proviene de los antropoides, es decir, de los grandes monos. Los estudiosos creen que hace 8 millones de años existió un ancestro común entre los antropoides y nuestra especie debido a que los dos grupos compartimos características muy parecidas.

Un tiempo después, aparecieron los primeros primates homínidos, es decir, un grupo de primates caracterizados por su posición bípeda y por ir erguidos. Esta clase de primates son considerados como ancestros del ser humano, siendo las primeras especies que poseyeron una característica tan humana como es la posición erguida y el andar bípedo.

Por lo tanto, podemos decir que el origen del ser humano es, como el de todos los seres vivos, el de las primeras bacterias de nuestro planeta. Pero los primeros antepasados en los que vemos características comunes son en menor medida los antropoides y en mayor medida los homínidos.


La evolución del hombre: todas las especies de nuestros antepasados

Para continuar con esta lección sobre el origen y evolución del hombre, debemos hablar sobre las distintas especies antepasadas del ser humano que han ido evolucionando hasta llegar al homo sapiens. En un principio, los antepasados del ser humano tienen pocas cualidades semejantes pero, cuanto más nos acercamos al homo sapiens, mayores son las semejanzas.

Australopitecus.

Se consideran los primeros homínidos de nuestro planeta y, por lo tanto, antepasados del ser humano. La mayor diferencia de estas especies con otros primates de la misma época es su posición erguida, su capacidad de movimiento bípeda y la posesión de una mandíbula parecida a la nuestra. Los Australopithecus dominaron su territorio durante millones de años, hasta que una serie de eventos les hizo evolucionar hacia dos tipos de especies. Los Paranthropus, que basaron su alimentación en la ingesta de vegetales, y los Homos, los cuales tenían una dieta basada en la carne. De las dos especies nos interesa mucho más la de los Homos, siendo nuestros antepasados.

Homo habilis

Uno de los primeros Homos, habitando el planeta hace alrededor de 2,4 millones de años. Se caracteriza por ser capaz de crear instrumentos simples de piedra, por un aumento craneal respecto al Australopithecus y por ser capaz de caminar de forma bípeda mucho mejor que sus antecesores.

Homo rudolfensis

Una especie tan parecida al Homo habilis que muchos estudiosos consideran que realmente son la misma especie, habitando en épocas parecidas en el planeta. Se diferencia del Homo habilis en una cara más plana y en la presencia de caninos más grandes.

Homo erectus

 Esta especie fue descendiente del Homo hábiles, viviendo entre 1.8 millones de años y 300.000 atrás. El Homo erectus fue capaz de salir de África, cruzando a otros continentes como Europa. Se caracterizaba por ser capaz de crear instrumentos mucho más complejos que los del Homo habilis. También fue una de las primeras especies de Homo en socializar con otros seres de su misma clase.

Homo neanderthalis

Los conocidos como neandertales, siendo una de las especies más conocidas por la gente. Se cree que pudiera ser descendiente del Homo erectus. Esta especie estaba caracterizada por una gran habilidad para la creación de herramientas y otros artículos que las anteriores especies no eran capaces de fabricar.

Homo sapiens

Todas estas especies fueron evolucionando, teniendo cada vez cualidades más parecidas a las nuestras, y tras millones de años consiguieron evolucionar hasta convertirse en nuestra especie, los Homo sapiens. Los Homo sapiens fueron capaces de extenderse por todos los continentes, siendo mucho más habilidosos que las anteriores especies y creando herramientas que incluso los neandertales eran incapaces de fabricar.


EL IMPERIALISMO EUROPEO

 Los cambios económicos. Hacia 1870, los países que con Inglaterra a la cabeza habían promovido el librecambio lo abandonaron para protegerse de la competencia internacional provocada por el surgimiento de nuevas potencias industriales, como Alemania y Estados Unidos. El proteccionismo implicó una mayor intervención del Estado en la economía, impulsado por los empresarios industriales que querían salvaguardar los mercados frente a la recesión. Pero el fenómeno más importante que caracterizó la economía de finales de siglo XIX fue el proceso de concentración económica o monopolio, que se manifestó en la fusión de pequeños negocios o la absorción de las pequeñas empresas por las grandes, convirtiéndose en gigantescas corporaciones.

Los anteriores cambios económicos intensificaron la rivalidad entre las economías nacionales, lo cual condujo a la expansión colonial de muchas naciones. Esto les permitía:

* Tener acceso a mercados potenciales que se encontraban por fuera del comercio mundial.

* Explotar, de manera ventajosa, las nuevas posesiones ricas en materias primas.

* Invertir los excedentes de capital en forma provechosa y obtener altos beneficios.

Además, debido a que los cambios técnicos incrementaron la producción, se requirió mejorar la capacidad de consumo de los trabajadores europeos y encontrar nuevos mercados para vender la sobreproducción. Por tal motivo, la expansión colonial, era, para el capitalista, la salida más adecuada para evitar las crisis de sobreproducción y conservar o incrementar los beneficios.

Importancia de las materias primas. La incorporación de nuevas regiones a la economía mundial ocasionó el surgimiento de nuevos y florecientes negocios para las economías imperialistas, basados en la explotación minera y agrícola en los países sometidos. El monocultivo o explotación de un único producto agrícola condujo a la especialización económica de las colonias, hecho que las tornó muy vulnerables a las fluctuaciones del mercado internacional. Además, con la introducción en el mercado de nuevos productos industriales, por ejemplo, los colorantes o el caucho, algunos bienes naturales fueron desplazados del comercio mundial, lo que condujo a las regiones donde éstos se producían a la quiebra.


IMPERIALISMO Y EUROCENTRISMO

Junto al imperialismo económico surgió en Europa una nueva ideología: el imperialismo nacionalista, que se manifestó en el intento de legitimación del dominio político que las potencias industriales comenzaron a ejercer sobre territorios de África, Asia, Oceanía y el Pacífico. Se recurrió así a explicaciones eurocentristas basadas en la idea de progreso. En este contexto, los pueblos que fueron objeto de dominio europeo fueron calificados como atrasados y por tanto incapaces de autogobernarse, lo que justificaba su domino. Otro argumento para justificar la dominación fue defender la tesis de superioridad racial, la cual consistía en explicar que ciertas características raciales determinaban la superioridad o inferioridad de las personas

EL IMPERIO BRITÁNICO. 

El auge económico de la Gran Bretaña dependió de una relación especial con los mercados y las fuentes de materias primas de ultramar. Ejemplo de ello era la importación de algodón desde Norte América, India o áfrica, usado como materia prima para la industria textil cuyos productores eran, a su vez, exportados a diferentes mercados. Este modelo económico se basó en el librecambio. Sin embargo, a finales del siglo XIX y ante el avance industrial de economías como la alemana, Gran Bretaña retornó al proteccionismo, por lo que se convirtió en motor de las políticas imperiales y de la expansión colonial, en la medida en que los Estados intervinieron para ubicar a las empresas nacionales en una posición de ventaja con relación a las economías rivales. En este contexto, el Imperio británico creció enormemente a finales del siglo XIX: en Asia se extendió desde India hasta China, hacia el Imperio Persa y a las posesiones del Imperio turco; colonizó Australia, Canadá y Nueva Zelanda, y estableció su dominio sobre Egipto y Sudáfrica, lo que le permitió controlar el mar Rojo y el Atlántico sur, rutas de acceso al océano índico y a India.

LOS IMPERIOS FRANCÉS Y ALEMÁN. 

El desarrollo del capitalismo industrial se consolidó en Francia con Napoleón III, quien en su intento por recuperar el protagonismo francés, continuó la política expansionista, iniciada por su antecesor en 1830, con la invasión de Argelia y la imposición de Maximiliano de Habsburgo como emperador en México. Esta acción fracasó y debilitó el segundo Imperio francés (1852- 1870), que se desplomó ante la derrota ante Prusia en 1870 y dio lugar a la proclamación de la Tercera República Francesa. La derrota ante Prusia fue compensada con una agresiva política colonialista en la década de años 1880, que llevó a Francia a consolidar sus posesiones en África del norte y su expansión en indochina. Luego del reparto de África en la Conferencia' de Berlín, los franceses crearon África Occidental francesa y África ecuatorial francesa. Con las cuales hizo frente al expansionismo británico. Por su parte, Alemania se incorporó tardíamente al reparto colonial: británicos y franceses ya se habían apropiado de la mayor parte de los territorios coloniales. Sin embargo, incremento su poderío militar, tanto en efectivos como en equipo, y se dotó de una poderosa flota destinada a proteger sus intereses en las rutas marítimas.