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jueves, 11 de abril de 2024

ANTIGUO EGIPTO

 La civilización del antiguo Egipto, famosa por sus pirámides, faraones, momias y tumbas, fue próspera durante miles de años. Pero ¿Cuál fue su huella a largo plazo?

Así contribuyó el antiguo Egipto a la sociedad con su evolución cultural, especialmente en lengua y matemáticas.

De ciudades-estado al estado egipcio 

La antigua civilización egipcia se prolongó durante más de 3.000 años, y se convirtió en una de las civilizaciones más poderosas y emblemáticas de la historia. En su apogeo, el imperio del antiguo Egipto se extendía hasta la actual Siria al norte y hasta el actual Sudán al sur. Pero mucho antes de ser un imperio, el antiguo Egipto era una serie de pequeñas ciudades-estado independientes que prosperaron a lo largo del río Nilo, en el norte de África. Las ciudades-estado se dividían en dos regiones y se nombraban según el flujo del Nilo. El Alto Egipto, al sur, que estaba río arriba, y el Bajo Egipto al norte, que estaba río abajo. En torno al 3100 a.C., las dos mitades se unieron, creando así un estado egipcio que duró milenios.

Los periodos del antiguo Egipto

 El reinado de la civilización puede dividirse en tres periodos principales de prosperidad llamados Imperios Antiguo, Medio y Nuevo, y dos periodos de inestabilidad entre medias llamados primer y segundo periodos intermedios

Los faraones 

Al frente del pueblo egipcio hubo una sucesión de unos 300 gobernantes, a menudo denominados faraones. Faraón, que significa casa grande en egipcio, nunca fue el título formal del gobernante. Solo se convirtió en sinónimo de la persona gobernante en tiempos modernos gracias a su uso en la Biblia hebrea. Estos gobernantes, que no siempre fueron hombres ni egipcios, eran considerados protectores del pueblo y servían como vínculos divinos entre la humanidad y los cientos de dioses a los que adoraban. 

Tras la muerte de los gobernantes, los antiguos egipcios creían que se convertían en dioses. Para preparar su viaje al más allá, los gobernantes construyeron tumbas elaboradas como las Grandes Pirámides de Guiza y mausoleos subterráneos en el Valle de los Reyes. Los gobernantes llenaron sus tumbas con todos los objetos que pudieran necesitar en el más allá, como oro, joyas, comida, bebida e incluso mascotas.

Prepararse para viajar con los dioses también implicaba momificar el cuerpo. El cadáver se embalsamaba, se envolvía en cientos de metros de lino y se colocaba dentro de una tumba para que el cuerpo pudiera ser reanimado en el más allá. Hasta hoy, estructuras como las grandes pirámides son el testamento del papel de la religión en las vidas de los antiguos egipcios. Pero también representan el poder innovador y cultural del pueblo egipcio.

Matemáticas e ingeniería 

Las innovaciones en matemáticas y lenguaje escrito en particular impulsaron su civilización hacia el éxito. Las matemáticas, en concreto las medidas matemáticas, ayudaron a los egipcios a entender y aprovechar su mundo con números como ninguna otra civilización lo había hecho.

Desarrollaron una nueva medida denominada codo. Se usaba para diseñar estructuras gigantescas como la Gran Pirámide con una impresionante precisión geométrica.

Los egipcios también medían el tiempo. Combinando matemáticas y astronomía, establecieron una división de 24 horas en un día y crearon un calendario solar, el primer sistema de datación de la historia que presentaba 365 días en un año.

Por último, los egipcios desarrollaron métodos para medir e inspeccionar la tierra alrededor del Nilo. Estas proezas de ingeniería civil dieron paso a la construcción de presas, canales y sistemas de irrigación que ayudaron a que la ganadería y la agricultura prosperaran en el valle del Nilo.

Los jeroglíficos 

Además de conceptos matemáticos, los antiguos egipcios también crearon lenguajes escritos para describir el mundo que les rodeaba. El más antiguo y probablemente el más conocido de ellos es la escritura jeroglífica. Este sistema se desarrolló en torno al 3150 a.C. durante el Imperio Antiguo y tiene más de 700 caracteres pictóricos. Se usó para escribir sobre monumentos y cerámica y sirvió principalmente a un propósito decorativo o ceremonial.

Poco después, se desarrolló otra forma antigua de escritura denominada hierática a partir del sistema de jeroglíficos. Era una forma de cursiva que se escribía con tinta y tenía un propósito más funcional.

A diferencia de su predecesor más formal, la escritura hierática se escribía sobre otra innovación del antiguo Egipto: el papiro. El papiro era un tipo de papel derivado de la planta del papiro, que crecía en abundancia a lo largo del Nilo. Este medio proporcionó a los antiguos egipcios una nueva vía de comunicación y de mantenimiento de registros que permitió que los conocimientos administrativos de sus civilizaciones aumentaran y que su cultura se extendiese durante miles de años.

El fin del imperio 

Como con todos los grandes imperios, el antiguo Egipto llegó a su fin. Finalmente, fue conquistado tras una serie de invasiones, incluidas las del imperio persa en el siglo IV a.C. y el imperio romano en torno al 30 a.C. No muchas civilizaciones pueden decir que han vivido más de 3.000 años, por no hablar de que realizaron grandes aportaciones culturales que hacen eco en la era moderna. 

El antiguo Egipto, con sus innovaciones lingüísticas y matemáticas, su espiritualidad y religión y su amplio poder político y militar, dejó el listón muy alto para todas las civilizaciones siguientes.



jueves, 15 de febrero de 2024

EL IMPERIALISMO

EL IMPERIALISMO

El término imperialismo hace alusión a las doctrinas políticas que establecen una relación entre naciones en términos de superioridad y sumisión. Es decir que una de ellas es dominada y otra ejerce la autoridad en materia militar, económica y/o cultural. Así se impone la agenda que le resulta mayormente favorable a la dominadora. La dominación imperial puede darse, por un lado, mediante la colonización. La misma implica el poblamiento del territorio colonizado, la explotación económica y/o la presencia militar. Por otro lado, puede darse mediante la subordinación cultural (llamada en algunos casos aculturación). El imperialismo es un fenómeno político de larga data en la historia de la humanidad y que ha contribuido a formar el panorama mundial contemporáneo. Así, se dibujan en el mundo relaciones desiguales y verticales. El mayor beneficio siempre se lo lleva la nación más poderosa

ORIGEN DEL IMPERIALISMO. 

Los imperios han existido desde los inicios de la humanidad, y sus dinámicas de conquista han sido siempre más o menos las mismas. Por ejemplo, como el Imperio Egipcio, el Imperio Persa, la Antigua Grecia o el Imperio Romano, ejercieron por la fuerza y mediante el dominio económico un control enorme sobre otras regiones del mundo. De ellos, la nación antigua más poderosa fue el Imperio Romano, que logró expandirse hasta casi la totalidad de Europa, el norte de África y el Oriente Medio. En los períodos de dominación imperial se han expandido a la fuerza religiones, lenguas y costumbres. En muchos casos, la combinación de la cultura colonizadora y colonizada llegaron al sincretismo, formas culturales mixtas que permitieron la supervivencia de muchos elementos de las culturas subordinadas.

HISTORIA DEL IMPERIALISMO.

Aunque ha existido durante toda la historia y también en Oriente, usualmente al hablar de imperialismo o colonialismo, nos referimos a un período concreto de la historia: la expansión europea en el mundo entero, comenzando en el siglo XV y prolongándose hasta la Edad Contemporánea. Este período fue sucedido por una época que en parte implicó el proceso opuesto: tras la Segunda Guerra Mundial se produjo una compleja des-colonización de África y de Asia. Las colonias americanas ya habían logrado su independencia oficial a través de cruentas guerras a lo largo de los siglos XVIII y XIX. Durante la etapa del imperialismo, los grandes estados europeos impusieron controles políticos, económicos y militares a otras naciones menos aventajadas. Así lograron hacer acopio de sus recursos y nutrirse de distintas latitudes.

El período más intenso de la expansión imperial tuvo lugar entre 1880 y 1914. Los principales destinos coloniales de Europa fueron:

• América. Recién descubierta, era fuente de materias primas en volúmenes masivos. 

• África. Fue saqueado para alimentar la industria esclavista.

 • Asia. Se extraían insumos comerciales exóticos y de mucho valor.

CAUSAS DEL IMPERIALISMO 

El imperialismo europeo respondía a las siguientes causas: 

• Necesidad de materias primas. Una Europa que daba sus primeros pasos hacia el capitalismo temprano necesitaba un flujo estable de materia prima que acumular, procesar y convertir en productos refinados o elaborados. En ese sentido el sistema colonial era perfecto: se extraía la materia prima de los países menos desarrollados con mano de obra esclava o semi-esclava. 

• Competencia entre los imperios. Los diversos imperios de Europa rivalizaban en su crecimiento, ya que el primero en desarrollarse ejercería predominancia sobre los demás, ampliando al máximo su territorio. De igual forma se competía por el control de las rutas marítimas comerciales, que eran el corazón mercantil de la época (el llamado Mercantilismo). 

• La exploración del mundo y la ciencia. El auge de la ciencia y la tecnología europeas requerían nuevos materiales que descubrir y procesar, para amasar un potencial industrial y científico que les diera superioridad frente a los demás imperios. 

• Darwinismo social. La ideología que dominaba en Europa era heredera de los recién descubiertos estudios de Charles Darwin, y consideraba biológicamente inferiores a los pobladores del resto del mundo. Se suponía que esto era una justificación para la ocupación de sus territorios y su explotación, ya que estaban “llevándoles el progreso” a pueblos que sino jamás lo conocerían. 

IMPERIALISMO Y COLONIALISMO. 

No hay que confundir imperialismo y colonialismo, aunque sean procesos que van de la mano. El colonialismo es un sistema político-económico, de tipo extractivista, que se da cuando un Estado poderoso ocupa el territorio de otro más débil. Además, somete a su población a condiciones de servidumbre o esclavitud, e impone leyes y sistemas de gobierno que convienen al invasor. El imperialismo, en cambio, puede darse en otros términos, no estrictamente coloniales, o al menos sin requerir la ocupación física del territorio dominado. Así ocurre en el imperialismo cultural, por ejemplo, o en el comercial, en el que se domina al otro mediante imposiciones culturales o desigualdades económicas. Más en: Colonialismo

 CONSECUENCIAS DEL IMPERIALISMO. 

El imperialismo tuvo distintas consecuencias, como fueron: 

• La preparación de Europa para asumir el capitalismo, ya que le concedió una ventaja injusta para la posterior competencia comercial que se dio en siglos posteriores (XX y XXI). 

• La lucha de los países sometidos por liberarse del yugo imperial y fundar naciones jóvenes, como las latinoamericanas, a partir de poblaciones diezmadas por la guerra. 

• La expansión de las lenguas imperiales, que hoy en día persisten en muchos de los territorios dominados. 

• La multiculturalidad europea, que se desarrolló en siglos siguientes, cuando de los territorios coloniales emigraron muchos ciudadanos persiguiendo las mejores condiciones de vida de la metrópoli.

ECONOMÍA DESIGUAL. 

El imperialismo determina dinámicas económicas desiguales. El territorio sometido debe entregar parte de sus recursos al dominador, a cambio de productos elaborados, bienes culturales y a veces la administración de sus propios territorios. Este intercambio se daba entre las compañías europeas y los cultivadores locales. Los productores no veían recompensado su trabajo en los términos ideales, sino a través de una relación paternal de parte de Europa. La metrópoli, supuestamente los favorecía acercándolos a la “civilización”, es decir, les imponía más o menos una educación, tradiciones, lengua y religión europeas. El resultado directo de este modelo económico es el enriquecimiento de la metrópoli, pero no siempre de las colonias, o en todo caso sólo de un sector. 

EL REPARTO DE ÁFRICA. 

En 1885, en plena fase de expansión europea, las potencias del mundo acordaron el reparto del continente africano, en la Conferencia de Berlín. Allí estaban presentes las 12 naciones más poderosas de Europa (Gran Bretaña, Francia, Alemania, Bélgica, Portugal, Holanda, Austria-Hungría, España, Rusia, Italia, SueciaNoruega y Dinamarca), junto a Turquía y Estados Unidos. Al final de la conferencia, casi el total del continente africano pasó a ordenarse según los intereses europeos, sin tener en cuenta las diferencias entre las poblaciones locales o sus necesidades. Por eso, hasta el día de hoy las naciones africanas tienen fronteras totalmente rectas (dictadas según los meridianos). En 1885, en plena fase de expansión europea, las potencias del mundo acordaron el reparto del continente africano, en la Conferencia de Berlín. Allí estaban presentes las 12 naciones más poderosas de Europa (Gran Bretaña, Francia, Alemania, Bélgica, Portugal, Holanda, Austria-Hungría, España, Rusia, Italia, SueciaNoruega y Dinamarca), junto a Turquía y Estados Unidos. Al final de la conferencia, casi el total del continente africano pasó a ordenarse según los intereses europeos, sin tener en cuenta las diferencias entre las poblaciones locales o sus necesidades. Por eso, hasta el día de hoy las naciones africanas tienen fronteras totalmente rectas (dictadas según los meridianos).

IMPERIALISMO EN EL SIGLO XX 

Se distingue a menudo entre colonialismo e imperialismo, para referir con este último término la actitud de las potencias mundiales durante el siglo XX: EEUU y Japón, así como los mencionados imperios europeos, frente al resto del mundo. Este nuevo imperialismo consistió en una política colonial acelerada, cuyo reparto geopolítico y estratégico del globo condujo a fricciones y enemistades entre ellas. El resultado (debido también a otros factores) fue la Primera Guerra Mundial y, por consecuencia, a la Segunda Guerra Mundial.

IMPERIALISMO Y CAPITALISMO 

El colonialismo le dio a Europa el potencial energético, tecnológico y material para desarrollar el capitalismo temprano. A largo plazo, le permitió alcanzar las condiciones mínimas necesarias para la Revolución Industrial. Es decir que todo lo saqueado a las otras naciones se invirtió en sus propios sistemas y en crecimiento. Así es como su desarrollo se adelantó al de otras naciones, simultáneamente que retrasaba el de las colonias. Por eso, incluso al independizarse, continuaron dependiendo económica, financiera y tecnológicamente a Europa. Se distingue a menudo entre colonialismo e imperialismo, para referir con este último término la actitud de las potencias mundiales durante el siglo XX: EEUU y Japón, así como los mencionados imperios europeos, frente al resto del mundo. Este nuevo imperialismo consistió en una política colonial acelerada, cuyo reparto geopolítico y estratégico del globo condujo a fricciones y enemistades entre ellas. El resultado (debido también a otros factores) fue la Primera Guerra Mundial y, por consecuencia, a la Segunda Guerra Mundial.

miércoles, 13 de septiembre de 2023

La violencia de mediados del siglo XX: el crisol de las tensiones

 

Cuando observamos o nos referimos a la realidad del país, fácilmente la asociamos a expresiones como “Colombia es un país violento”. Solo basta ver los noticieros, los periódicos o los comentarios de las personas que nos rodean, para llegar a esa terrible realidad. Pero ¿Qué es la violencia?

Darío Betancourt, historiador colombiano, muerto a manos de los violentos, definió la violencia como: “los comportamientos destinados a causar perjuicios físicos a personas, o daños a cosas; empleo efectivo de la amenaza y de la fuerza para obligar a otros a hacer lo que no harían en condiciones normales; el hecho producto de la fuerza bruta, de la compulsión, de la imposición de unos sobre otros, sea por los gestos, por la voz, por la mirada o por el hecho mismo, que puede ser un golpe o el uso de instrumentos materiales para herir, para destruir al otro, etc., la violencia puede presentarse en formas más sutiles, más indirectas, pero con la misma finalidad, Ilegar al hecho último que facilite la destrucción, la muerte, la desaparición, el perjuicio físico, mental o moral, del otro”.




La “violencia” bipartidista 

A partir de la definición de violencia, se puede analizar muchas situaciones de la vida cotidiana, pero ¿desde cuándo se habla de la violencia en Colombia?

En Colombia se denomina “Violencia” al periodo histórico entre 1946 y 1965, en el cual se enfrentaron los dos partidos políticos tradicionales: Liberal y Conservador. No hay que olvidar que previo a esto, la sociedad colombiana estaba viviendo una gran agitación por las reformas liberales impulsadas por Alfonso López que había legalizado los sindicatos, había impulsado la reforma agraria al igual que la libertad de culto y de enseñanza. Estas reformas tenían conmocionados a los conservadores a la iglesia y a los terratenientes, pues veían afectados sus intereses.

Con la llegada de los conservadores de nuevo al poder en 1946, por medio de la presidencia de Ospina Pérez, la sociedad agudiza estas tensiones y da paso al periodo de la violencia que se recrudece en las zonas rurales que proclaman “a sangre y fuego” haciendo eco al pronunciamiento de un ministro conservador.

Esta confrontación no tardó en llegar a las ciudades, pues el ejército reprimía con mayor dureza a los sindicatos y las organizaciones obreras que eran respaldadas por los liberales y por la izquierda que se estaba conformando como resultado de la expansión de las ideas de la Unión Soviética.

Durante la República Liberal, el presidente tenía la potestad de nombrar a los funcionarios públicos (alcaldes y gobernadores). A su vez, estos podían nombrar a su equipo de gobierno. Aprovechando esta ventaja en todos los municipios, incluso aquellos de tradición conservadora, se nombraron alcaldes y funcionarios liberales lo cual facilitó el control del poder político y militar.

Para contrarrestar este poder, se comenzó a pactar un acuerdo de unión entre caciques y gamonales quienes buscaban establecer su autoridad ante la población civil, respaldados por el ejército y la creación de grupos militares al margen de la ley, especialmente en Boyacá, Cundinamarca, Tolima y Huila y especialmente en el norte del Valle.

La Violencia se caracterizó por la creación de bandas de hombres armados afiliados a uno de los dos partidos, recibió diversos nombres según la región; por ejemplo en Antioquia se les llamó “bandoleros” o “chusma”, en Tolima y norte del Valle a las cuadrillas se les llamó “pájaros” y “contrachusma”; en el Quindío se les llamo guardias cívicas o “aplanchadores”.

Jorge Eliécer Gaitán En los años 40, el descontento popular frente a la represión del Estado contra todo intento de organización de movimientos obreros y populares, llevó a presentir que otros acontecimientos, como el de la masacre de las bananeras, podrían ocurrir en el panorama social y político, razón por la cual el presidente López renunció en 1944. El poder lo tomó entonces Alberto Lleras Camargo hasta 1946, pretendiendo fortalecer las clases dominantes de todo el país y de ambos partidos como una Unión Nacional con el lema “Revolución del Orden”. 

Esto llevó a la represión por parte del gobierno. Los militantes de movimientos populares fueron objeto de despidos y arrestos masivos, de la desarticulación de sindicatos, y de la anulación violenta de protestas urbanas.


Esto generó aún más descontento popular, lo que favoreció el surgimiento del líder popular Jorge Eliécer Gaitán, quien demandaba, con su ideología, la unión del pueblo contra las oligarquías.

Esto generó aún más descontento popular, lo que favoreció el surgimiento del líder popular Jorge Eliécer Gaitán, quien demandaba, con su ideología, la unión del pueblo contra las oligarquías.

Fue jefe único del partido Liberal y candidato a la presidencia de la república para el periodo 1950-1954. Presentó ante el Congreso el proyecto de ley denominado “Plan Gaitán”, que proponía reformas democráticas en lo económico; sin embargo el plan fue rechazado.

En su carrera política denunció fuertemente, hasta el día de su muerte, la violencia oficial y pidió la moral del país y llamó a la resistencia a la población civil. Las manifestaciones convocadas por Gaitán eran frecuentes, entre las más famosas están la Marcha del silencio y la Marcha de las antorchas, organizada para protestar por la muerte de varios líderes del partido liberal a mano de conservadores. Logró unir al partido Liberal dividido y se perfilaba como el próximo presidente.

El Bogotazo 

El 9 de abril de 1948, en pleno centro de Bogotá, fue asesinado el líder popular Jorge Eliécer Gaitán, situación que desencadenó grandes disturbios en la ciudad. Se incendiaron los ministerios, el Palacio Arzobispal, saquearon los almacenes y todo aquello que representara el poder Conservador. La reacción popular se hizo sentir en varias ciudades de la nación. A esta situación se le conoce en la historia como el “Bogotazo”.

La reacción de los seguidores del caudillo se hizo visible en otras ciudades, donde se pensó conformar la Junta Revolucionaria. El asesinato representó una crisis para el gobierno a quien se le pidió a renuncia. El saldo final de muertos fue de 1.500 aproximadamente.

La muerte de Gaitán agudizó el conflicto bipartidista, por un lado los liberales perseguían a os responsables de la muerte de Gaitán, mientras que el gobierno perseguía a los líderes de los levantamientos contra el gobierno, la violencia oficial se recrudeció.

La calma lograda después del Bogotazo mostró su debilidad al clausurar el Congreso, en noviembre de 1949 y Gómez asumió el poder en 1950. Durante su gobierno, continuó con las reformas de Ospina, solicitando grandes préstamos a la banca internacional y permitiendo la inversión extranjera.

Regiones afectadas por la violencia 
Con la muerte de Gaitán se dio inicio a la “Violencia”, primero en Bogotá y luego en el resto del país. Los efectos de la violencia se sintieron con mayor fuerza en algunos sectores del territorio colombiano.

Las guerrillas liberales o bandoleros se organizaron en las zonas rurales por quienes huyeron de la persecución después del 9 de abril, principalmente en los departamentos de Antioquia, Cundinamarca, santanderes, Valle, Quindío, Tolima y Llanos Orientales agrupando un ejército de 20.000 hombres.


Para 1948, se extendió al resto del país sin que las costas y el sur del país fueran sus escenarios principales.

En estos territorios eran frecuentes las amenazas, los atentados y los asesinatos de líderes políticos. Durante este periodo, el enfrentamiento de los grupos armados alcanzó niveles extremos de crueldad: torturas, asesinatos, mutilaciones robos y destrucción de propiedades.

Las rivalidades se intensificaron tanto que la venganza se volvió la forma común como la sociedad resolvía los conflictos e impartía justicia. La situación llegó a tal extremo en algunas zonas, que se necesito de salvoconductos para garantizar la vida.

Una de las bandas más temibles se desarrollo en Caldas, fue llamada de los “pájaros” liderada por León María Lozano, apodado el “Cóndor” quien mantuvo el control en la zona por mucho tiempo.

Consecuencias de la violencia 

Los efectos de la violencia bipartidista se sintieron a lo largo y ancho del territorio colombiano. Una de las principales consecuencias fue a destrucción de edificios oficiales, el saqueo, grandes destrozos a almacenes y fábricas en las ciudades y la consecuente crisis económica que estas medidas generaron.

La muerte de simpatizantes de ambos bandos, más el sinnúmero de heridos producto de los enfrentamientos, se suma a las persecuciones y asesinatos selectivos de líderes populares que redundan en el miedo generalizado en la población civil, la cual empezó a desconfiar hasta del vecino. Cualquier comentario podía ocasionar la propia muerte o la muerte de otro; este sentimiento de temor y zozobra se extendió en la población tanto del campo como de la ciudad por muchos años.

En el campo se recrudecieron los enfrentamientos armados y las persecuciones a líderes comunitarios y de partido, el miedo a las masacres se hizo cada vez más fuerte. Surgieron en el escenario de los municipios figuras sanguinarias, encargados de asesinar y acallar al oponente; desafortunadamente, el sicariato se volvió una profesión. Borrero Olano y Navia Varón fueron los líderes del norte del Valle, mientras que León María Lozano controló la situación en el ámbito urbano.

Otro efecto de la violencia fue el éxodo masivo del campo a la ciudad. Debido a los conflictos armados de la violencia bipartidista, representó para el gobierno una doble preocupación: por un lado, las ciudades no estaban preparadas para recibir a los desplazados, no se contaba con la infraestructura suficiente para atender la demanda; por el otro, el aumento de la población se tradujo en aumento de mano de obra, que competía por el empleo, generando el aumento del desempleo o la economía informal.

Violencia y ciudad 

Las grandes ciudades han tenido sus dinámicas propias, en ellas confluyen multiplicidad de problemas entre los que prevalecen la delincuencia común y el asalto simple. Bogotá, Medellín y Cali, durante los primeros años de “industrialización”, comenzaron a recibir gentes de todas partes que venían con la ilusión “del sueño citadino”, la ciudad significaba la posibilidad de nuevas oportunidades de salud, educación, vivienda y de salarios estables.

Los procesos de migración hacia la ciudad aunque han sido continuos desde 1920, han presentado épocas de “oleadas migratorias”. Estas han estado marcadas por procesos de industrialización pero sobre todo por las épocas de violencia.

La violencia ha sido uno de los factores que más han incidido en el desplazamiento hacia los cascos urbanos y especialmente hacia las grandes ciudades ocasionando sobrantes en la mano de obra, que aunados a la actual crisis inciden en los altos niveles de desempleo.

De igual forma, estas “oleadas migratorias” han generado en las ciudades verdaderos cordones de miseria, pues no existen planes gubernamentales para hacer frente a esta realidad, y a las oportunidades laborales; mucho menos planes de vivienda. Así, en la periferia de las principales ciudades se han conformado “micro ciudades ilegales” carentes de todo servicio.

El término de ilegalidad obedece a que en la mayoría de los casos al no encontrar posibilidades de vivienda (la mayoría de los desplazados llegan escasamente con lo que tienen puesto pero sobre todo con un temor increíble) tienen que recurrir a invadir predios localizados en los límites de la ciudad en donde muchas veces caen en manos de comerciantes y políticos sin escrúpulos que los estafan con lotes ilegales; y así, los campesinos pasan a convertirse en los nuevos miserables de las ciudades.

Bandolerismo 

Los antiguos guerrilleros, de ambos bandos, algunos de ellos amnistiados, volvieron a las armas, pero no con una intención política sino con un interés económico personal, animados por el deseo del control del poder en una región, por lo que se dedicaron al pillaje. 

A estos grupos se les llamó bandoleros. En estas organizaciones se privilegio el deseo de venganza y de poder por el poder. El uso de la fuerza y la crueldad. Sus acciones se caracterizaron por la sevicia y atrocidad, por lo general no actuaban solos sino que actuaban en cuadrillas, en donde se ejercía abuso de la fuerza.

Entre sus acciones estaban el robo, la violación, la expropiación y el asesinato. Pocas veces recurrían al secuestro

 En busca del orden social 

Para establecer la paz, los liberales y conservadores acordaron que el General Rojas Pinilla asumiera el poder. Él llegó a la presidencia por medio de un golpe de Estado el 13 de junio de 1953.

Con el propósito de mantener el orden social y el control del estado, Rojas Pinilla ofreció la amnistía a los guerrilleros liberales. Aunque la mayoría se acogieron, otros se sintieron engañados y recurrieron al bandolerismo como medio de vida.

En el proceso de desmovilización guerrillera participaron Guadalupe Salcedo, líder de los Llanos Orientales, y el “Capitán Peligro”, líder del Tolima, con el propósito de reducir al máximo los grupos alzados en armas. Pero este propósito no se cumplió, pues otros grupos no aceptaron la amnistía y se mantuvieron. Fue el caso de Manuel Marulanda Vélez, quien fundó las Farc.



viernes, 11 de agosto de 2023

La crisis cafetera

 Dos eventos importantes a nivel mundial incidieron en el desarrollo económico de Colombia: la crisis de 1929 y la Segunda Guerra Mundial. El primero afectó significativamente a la incipiente industria que se abría paso en la economía por cuanto redujo significativamente las exportaciones del café.

Con la caída de los precios de las materias primas, el precio del café también cayó, pero no en la misma proporción que en productos como el banano, petróleo o el oro, lo cual le permitió proporcionar un alivio a la economía del país.

Para financiar la inversión en obras públicas, el Estado colombiano había recurrido al mercado de capitales extranjeros.

Esto sumado a la caída de la bolsa de valores complicaba la situación, pues cada día se hacía más impagable la deuda externa.

Ante esto, el Gobierno nacional decidió en 1932 dar la orden de pagar solo los intereses de la deuda. El no pago de la deuda posibilitó una recuperación de las importaciones.

La producción del café en Colombia, para 1933, se incremento a un 62%, pero esta producción no alcanzaba el precio deseado debido a la bonanza brasilera que proveía la demanda europea, así que, para regular los precios, Brasil optó por quemar los excesos o botarlos al mar. Para 1936 se acordó entre los gobiernos colombiano y brasilero que cada uno de los Estados intervendría en los precios mínimos del café.

En 1939, Brasil y Colombia firmaron un pacto en el cual se establecía la producción de cada uno de los países en el mercado exterior para no afectar el uno al otro, esto alivió la tensión pero no por mucho tiempo, pues la crisis más aguda se presentó en 1940 cuando los países europeos inmersos en los conflictos internos del continente, redujeron drásticamente la demanda de café. En esta época el café tuvo lo peores precios de la historia.

Los instrumentos de regulación cafetera 

Ante el problema de la competencia de cómo poner de acuerdo a más de 20 naciones en la producción, comercialización y precios de un producto se hicieron varios convenios internacionales, hasta que en 1958 se forma la Organización Internacional del café, OIC, que sería el espacio para la negociación entre los países productores y compradores de café. 

Los acuerdos básicamente giraron en torno a cuotas de producción y comercialización que permitían mantener un precio estable en los granos para evitar la superproducción y por ende los bajos precios. De igual forma, se establecieron grupos de acuerdo con la suavidad y calidad de los granos, lo que también facilitaba su organización.

A nivel nacional, los caficultores también se organizaron para hacerle frente a las crisis y aprovechar mejor las “bonanzas”. Primero organizaron la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, y luego la Federación Nacional de Cafeteros; sus políticas fueron variadas y oscilaron desde la construcción y organización de almacenes para el almacenamiento y comercialización del café, como la exigencia al Estado de la fundación de Bancos como la Caja Agraria.

Pero la Federación fue mucho más allá. No sólo organizó la producción y comercialización del grano, también organizó un fondo, con el cual se crearon empresas importantes como la Flota Mercante Gran Colombiana, el Banco Cafetero y muchas más con cuyos ingresos se hacían menos duras las épocas de crisis.


 



 

  


jueves, 10 de agosto de 2023

Colombia, primera mitad del siglo XX

 

En la primera mitad del siglo XX, el territorio colombiano vive diferentes procesos económicos, políticos y sociales que se encuentran determinados por los acontecimientos que se desarrollan a nivel global, tales como la depresión económica de 1929 y la Segunda Guerra Mundial.

De acuerdo con este panorama, este capítulo estudia la agudización de la crisis cafetera con sus consecuencias económicas, las nuevas reformas políticas que se instauran dentro del periodo de la República Liberal, los fenómenos sociales que están dados a partir de la organización de la clase obrera y el fenómeno de la violencia que se genera con los cambios estructurales que vive el país durante este periodo de su historia.

Durante los últimos años del siglo XIX y la primera década del XX, comenzó a desarrollarse en el centro del país (Santanderes, Cundinamarca y sur del Tolima.) bajo la modalidad de la “hacienda”. La “hacienda”, descrita por el historiador Salomón Kalmanovitz, era una gran extensión de tierra (propiedad de un terrateniente) en la cual se desarrolló un sistema de trabajo en peores condiciones que en la tabacalera. A los arrendatarios o jornaleros se les prohibía desarrollar cualquier tipo de actividad (sembrar, tener ganado, gallinas) en sus parcelas, en especial el cultivo de café; este lugar se debía limitar tan sólo a la vivienda.

La mano de obra se basaba prácticamente en el trabajo familiar en donde el pago en metálico era escaso. Así mismo, “estas haciendas constituían verdaderos circuitos cerrados sobre sus arrendatarios, cuyo objeto era mantenerlos aislados de los mercados, muchas haciendas cafeteras tenían billetes propios de pequeño valor y monedas de níquel u hoja de lata con los cuales se hacían todas las transacciones internas (...) los trabajadores se veían obligados a comprar enseres en la tienda que el mismo hacendado establecía, constituyéndose esto en un nuevo factor de explotación”.

Así el terrateniente atesoraba cada vez más, mientras que para el campesino las condiciones eran más difíciles, frenando inclusive el mismo desarrollo capitalista interno al no existir una liberación de la mano de obra paga mediante un salario. Las condiciones de explotación de los arrendatarios llegó a puntos tan extremos que estos no tuvieron más opción que las vías de hecho de exigir derechos y evitar tanto abuso; es así como generaron organizaciones de rechazo al sistema de obligaciones y multas, exigieron la terminación de las tiendas raya (donde se les obligaba a comprar), el pago de salarios (no se nos olvide que el sistema de haciendas era casi semifeudal) e inclusive comenzaron a exigir indemnizaciones en caso de desalojo.

Para Kalmanovitz los resultados de la producción cafetera pronto comenzarían a verse: primero Conceptualización La hacienda cafetera el café fue sacado por el río Magdalena, y luego “permitió el avance del ferrocarril de Antioquia hacia Puerto Berrío, tramo terminado en 1914 después de muchas dificultades (...) La producción de Caldas fue empalmada con la de Mariquita, cerca del río Magdalena, mediante un cable aéreo de 72 kilómetros de extensión tendido entre Manizales y este municipio”. Resurgió el puerto de Barranquilla, que sería el más importante del país, y luego el de Buenaventura, tan fundamental en la nueva dinámica mundial.



miércoles, 8 de febrero de 2023

PRIMERA GUERRA MUNDIAL

 


La Primera Guerra Mundial marcó el primer gran conflicto internacional del siglo XX. El asesinato del archiduque Francisco Fernando, heredero de la corona austro-húngara, y de su esposa, la archiduquesa Sofía, en Sarajevo el 28 de junio de 1914, dio inicio a las hostilidades, que comenzaron en agosto de 1914, y continuaron en varios frentes durante los cuatro años siguientes.

Durante la Primera Guerra Mundial, las Potencias de la Entente -- Gran Bretaña, Francia, Serbia y la Rusia Imperial (a las que más tarde se unieron Italia, Grecia, Portugal, Rumania y Estados Unidos) -- lucharon contra las Potencias Centrales: Alemania y Austria-Hungría (a las que más tarde se incorporaron la Turquía Otomana y Bulgaria).

El entusiasmo inicial de todas las partes respecto a una victoria rápida y decisiva se desvaneció cuando la guerra se empantanó en un punto muerto de costosas batallas y guerra de trincheras, particularmente en el frente occidental. El sistema de trincheras y fortificaciones en el oeste se extendió en su punto máximo a 475 millas (764 km), aproximadamente desde el Mar del Norte hasta la frontera suiza, y definieron la guerra para la mayoría de los combatientes norteamericanos y de Europa Occidental. La vasta extensión del frente oriental impedía una guerra de trincheras a gran escala, pero la escala del conflicto era equivalente a la del frente occidental. También hubo intensos combates en el norte de Italia, en los Balcanes y en la Turquía otomana. Los combates tuvieron lugar en el mar y, por primera vez, en el aire.

En abril de 1917, se produjo un cambio decisivo en las hostilidades cuando la política de guerra submarina irrestricta de Alemania sacó a Estados Unidos del aislacionismo y lo llevó al centro del conflicto. Las nuevas tropas y el nuevo material de la Fuerza Expedicionaria Estadounidense (American Expeditionary Force, AEF) bajo el mando del General John J. Pershing, junto con el bloqueo en constante aumento de los puertos alemanes, a la larga ayudaron a cambiar el equilibrio del esfuerzo bélico a favor de la Entente.

Apenas conseguida, esta ventaja para las fuerzas de la Entente fue compensada por los sucesos que tuvieron lugar en el teatro de operaciones oriental de la guerra. Desde comienzos de 1917, Rusia, una de las potencias principales de la Entente, había sufrido una gran agitación. En febrero de ese año, el mal manejo de la guerra por parte del gobierno zarista había contribuido a inspirar un levantamiento popular: la Revolución de Febrero. La revolución forzó la abdicación del zar Nicolás II y puso en el poder un Gobierno Provisional de facciones liberales y socialistas, que a fin de cuentas estaba bajo el mando del miembro del partido Socialista Revolucionario, Alexander Kerensky. Este breve experimento con la democracia pluralista fue caótico y, en los meses del verano, el continuo deterioro del esfuerzo bélico y una situación económica cada vez más calamitosa provocó disturbios por parte de los trabajadores, los soldados y los marinos rusos ("Los días de julio").

El 24 y 25 de octubre de 1917, las fuerzas bolcheviques (izquierda socialista) al mando de Vladimir Lenin tomaron los principales edificios del Gobierno y asaltaron el Palacio de Invierno y luego la sede del nuevo Gobierno en la capital de Rusia, Petrogrado (actual San Petersburgo). La "Gran Revolución Socialista de Octubre", el primer golpe marxista exitoso de la historia, desalojó al ineficaz Gobierno Provisional y finalmente estableció una República Socialista Soviética bajo la dirección de Lenin. Las radicales reformas sociales, políticas, económicas y agrarias del nuevo Estado soviético en los años de la posguerra inquietarían a los gobiernos democráticos occidentales que, temían tanto la expansión del comunismo por toda Europa, que estuvieron dispuestos a transigir o sosegar a regímenes de derecha (incluyendo a la Alemania nazi de Adolf Hitler) en las décadas de 1920 y 1930.

Pero el efecto inmediato de la Revolución Rusa en el escenario europeo fue una brutal y prolongada guerra civil en tierras rusas (1917-1922) y la decisión de los líderes bolcheviques de hacer las paces por separado con la Alemania del Kaiser. Cuando las negociaciones fracasaron totalmente debido a las exigencias alemanas, el ejército alemán lanzó una ofensiva general en el frente oriental, que produjo el Tratado de Paz de Brest-Litovsk el 6 de marzo de 1918.

Pese a los éxitos alemanes (sacar a la Rusia bolchevique de la guerra a fines del invierno de 1918 y llegar a las puertas de París durante el verano), los ejércitos de la Entente repelieron al ejército alemán en el río Marne. En los meses del verano y el otoño de 1918, avanzaron sostenidamente contra las líneas alemanas en el frente occidental ("Ofensiva de los cien días").

Las Potencias Centrales comenzaron a rendirse, comenzando con Bulgaria y el Imperio Otomano, en septiembre y octubre, respectivamente. El 3 de noviembre, las fuerzas austrohúngaras firmaron una tregua cerca de Padua, Italia. En Alemania, el amotinamiento de marinos de la armada en Kiel desencadenó una amplia revuelta en las ciudades costeras alemanas, y en las principales áreas municipales de Hannover, Frankfurt del Meno y Munich. Consejos de trabajadores y soldados, basados en el modelo soviético, iniciaron la llamada "Revolución alemana"; la primera "república de consejos" (Räterrepublik) fue establecida bajo la dirigencia del demócrata social independiente (USPD) Kurt Eisner en Bavaria. El sólido Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), bajo la dirigencia de Friedrich Ebert, veía a los consejos recientemente establecidos como un elemento desestabilizador, y abogaba, en su lugar, por las demandas de la opinión pública alemana de una reforma parlamentaria y paz.

Ningún organismo oficial llevó una cuenta minuciosa de las pérdidas de civiles durante los años de la guerra, pero los estudiosos afirman que 13 millones de no combatientes murieron como consecuencia directa o indirecta de las hostilidades. La mortalidad de las poblaciones de militares y civiles llegó al punto máximo al final de la guerra con el brote de la "gripe española", la más mortífera epidemia de influenza de toda la historia. Como consecuencia del conflicto, millones de personas fueron desarraigadas o desplazadas de sus hogares en Europa y Asia Menor. Las pérdidas industriales y de propiedades fueron catastróficas, especialmente en Francia y Bélgica, donde los enfrentamientos habían sido más intensos.


LAS PRIMERAS CIVILIZACIONES DEL ANTIGUO CONTINENTE

LAS PRIMERAS CIVILIZACIONES DEL ANTIGUO CONTINENTE

Como civilización se denomina el conjunto de costumbres, conocimientos, artes e instituciones que constituyen las formas de vida de una sociedad humana. En este sentido, las civilizaciones son sociedades que han alcanzado un alto grado de complejidad en sus formas de organización, sus instituciones, su estructura social y sus relaciones económicas; que están dotadas de un sistema de político, administrativo y jurídico, y que han desarrollado el conocimiento científico y tecnológico, así como el arte y la cultura.

 Las antiguas civilizaciones se caracterizaron por ser sociedades urbanas y sedentarias. Esto quiere decir que se establecieron en las ciudades, descubrieron la agricultura y a partir de ella desarrollaron diferentes desarrollos tecnológicos y económicos como la división del trabajo, la comercialización de los sobrantes de la producción y alcanzaron un desarrollo avanzado y complejo. Así mismo, una característica de las civilizaciones antiguas fue el uso de la escritura para el registro de sus leyes, su religión, y la conservación de la memoria de su pasado.  

 


La ciudad como centro de la civilización:

El inicio de la vida urbana y el origen de la civilización están estrechamente relacionados. Si bien existe  evidencia  de  ciudades  que  existieron  con  anterioridad  al  surgimiento  de  las  primeras civilizaciones (como Jericó en el 8000 a. C. o Catal Huyuk en el 6500 a. C., ambas en el Cercano Oriente), son las grandes ciudades surgidas con posterioridad, las que serían el centro desde que se desarrollaron y organizaron las civilizaciones antiguas. En términos generales, las ciudades antiguas se establecieron en torno a los edificios, donde se concentraba el poder político y religioso. En la zona contigua, los espacios destinados a labores como el comercio y la artesanía. Y a las afueras, La ciudad como centro de la civilización:

El inicio de la vida urbana y el origen de la civilización están estrechamente relacionados. Si bien existe  evidencia  de  ciudades  que  existieron  con  anterioridad  al  surgimiento  de  las  primeras civilizaciones (como Jericó en el 8000 a. C. o Catal Huyuk en el 6500 a. C., ambas en el Cercano Oriente), son las grandes ciudades surgidas con posterioridad, las que serían el centro desde que se desarrollaron y organizaron las civilizaciones antiguas. En términos generales, las ciudades antiguas se establecieron en torno a los edificios, donde se concentraba el poder político y religioso. En la zona contigua, los espacios destinados a labores como el comercio y la artesanía. Y a las afueras, las tierras dedicadas a la agricultura y la ganadería. Cada espacio habitado por la población que desempeñaban dichas labores.

PRINCIPALES FOCOS DE DESARROLLO DE LAS CIVILIZACIONES ANTIGUAS (3.000 A.C – 476 D.C.)



CIVILIZACIONES FLUVIALES: Así se denominan al grupo de civilizaciones antiguas surgidas en el viejo continente, a orillas de grandes ríos. Este proceso inicia hacia el año 4.000 a.C., cuando algunas sociedades ubicadas en los valles fértiles de grandes ríos se hicieron más prósperas y complejas gracias a las condiciones geográficas que favorecieron el asentamiento de pueblos agricultores y ganaderos. Esto llevó a que muchas aldeas surgidas en el neolítico se transformaran en ciudades.   

Este cambio ocurrió específicamente en regiones cerca de las cuencas de grandes ríos como el Tigris y Éufrates en Mesopotamia, el Ganges y el Indo en la India, el Río Amarillo en China o el Nilo en Egipto. 

La mayoría de estos territorios estaban entre desiertos. Sin embargo, eran fertilizados periódicamente por los ríos, lo que llevó al hombre a adaptar el medio y a transformarlo, controlando poco a poco la tierra y las aguas, aprovechándolas para la agricultura, creando sistemas de riego para los cultivos, iniciando así la revolución urbana y estableciendo las primeras relaciones comerciales.

La aparición de la escritura:

La escritura apareció en la región de Mesopotamia, en el Oriente Medio, hace más de 5.000 años.  Mientras los seres humanos vivieron en pequeñas aldeas era fácil recordar los nombres de las personas que formaban el grupo, a quién pertenecía cada rebaño, la cantidad de grano cosechado, etc. Cuando las ciudades crecieron, se hizo necesario crear un sistema de control para conservar los datos que interesaban al rey y a su gobierno, como los impuestos, las transacciones comerciales, etc. De esta manera estos pueblos experimentaron la necesidad de registrar por escrito estos y otros asuntos. Aparecieron así los libros sagrados, los libros de ciencia y las primeras obras literarias de historia.  La importancia del descubrimiento de la escritura fue tan grande que muchos historiadores marcan este acontecimiento como el hecho que marca la división entre prehistoria e historia. 

lunes, 21 de noviembre de 2022

Somos todos culpables…

 


“Somos todos culpables de la ruina del planeta”

 

La salud del mundo está hecha un asco. ‘Somos todos responsables’, claman las voces de la alarma universal, y la generalización absuelve: si somos todos responsables, nadie lo es.

 

Como conejos se reproducen los nuevos tecnócratas del medio ambiente. Es la tasa de natalidad más alta del mundo: los expertos generan expertos y más expertos que se ocupan de envolver el tema en el papel celofán de la ambigüedad. Ellos fabrican el brumoso lenguaje de las exhortaciones al ’sacrificio de todos’ en las declaraciones de los gobiernos y en los solemnes acuerdos internacionales que nadie cumple.

 

Estas cataratas de palabras -inundación que amenaza convertirse en una catástrofe ecológica comparable al agujero del ozono- no se desencadenan gratuitamente. El lenguaje oficial ahoga la realidad para otorgar impunidad a la sociedad de consumo, a quienes la imponen por modelo en nombre del desarrollo y a las grandes empresas que le sacan el jugo.

 

Pero las estadísticas confiesan. Los datos ocultos bajo el palabrerío revelan que el 20 por ciento de la humanidad comete el 80 por ciento de las agresiones contra la naturaleza, crimen que los asesinos llaman suicidio y es la humanidad entera quien paga las consecuencias de la degradación de la tierra, la intoxicación del aire, el envenenamiento del agua, el enloquecimiento del clima y la dilapidación de los recursos naturales no renovables.

 

La señora Harlem Bruntland, quien encabeza el gobierno de Noruega, comprobó recientemente que si los 7 mil millones de pobladores del planeta consumieran lo mismo que los países desarrollados de Occidente, “harían falta 10 planetas como el nuestro para satisfacer todas sus necesidades”. Una experiencia imposible.

 

Pero los gobernantes de los países del Sur que prometen el ingreso al Primer Mundo, mágico pasaporte que nos hará a todos ricos y felices, no sólo deberían ser procesados por estafa. No sólo nos están tomando el pelo, no: además, esos gobernantes están cometiendo el delito de apología del crimen. Porque este sistema de vida que se ofrece como paraíso, fundado en la explotación del prójimo y en la aniquilación de la naturaleza, es el que nos está enfermando el cuerpo, nos está envenenando el alma y nos está dejando sin mundo.

 

“Es verde lo que se pinta de verde”

 

Ahora, los gigantes de la industria química hacen su publicidad en color verde, y el Banco Mundial lava su imagen repitiendo la palabra ecología en cada página de sus informes y tiñendo de verde sus préstamos. “En las condiciones de nuestros préstamos hay normas ambientales estrictas”, aclara el presidente de la suprema banquería del mundo. Somos todos ecologistas, hasta que alguna medida concreta limita la libertad de contaminación.

 

Cuando se aprobó en el Parlamento del Uruguay una tímida ley de defensa del medio ambiente, las empresas que echan veneno al aire y pudren las aguas se sacaron súbitamente la recién comprada careta verde y gritaron su verdad en términos que podrían ser resumidos así: “los defensores de la naturaleza son abogados de la pobreza, dedicados a sabotear el desarrollo económico y a espantar la inversión extranjera”.

 

El Banco Mundial, en cambio, es el principal promotor de la riqueza, el desarrollo y la inversión extranjera. Quizás por reunir tantas virtudes, el Banco manejará, junto a la ONU, el recién creado Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

 

Este impuesto a la mala conciencia dispondrá de poco dinero, 100 veces menos de lo que habían pedido los ecologistas, para financiar proyectos que no destruyan la naturaleza. Intención irreprochable, conclusión inevitable: si esos proyectos requieren un fondo especial, el Banco Mundial está admitiendo, de hecho, que todos sus demás proyectos hacen un flaco favor al medio ambiente.

 

El Banco se llama Mundial, como el Fondo Monetario se llama Internacional, pero estos hermanos gemelos viven, cobran y deciden en Washington. Quien paga, manda, y la numerosa tecnocracia jamás escupe el plato donde come. Siendo, como es, el principal acreedor del llamado Tercer Mundo, el Banco Mundial gobierna a nuestros países cautivos que por servicio de deuda pagan a sus acreedores externos 250 mil dólares por minuto, y les impone su política económica en función del dinero que concede o promete.

 

La divinización del mercado, que compra cada vez menos y paga cada vez peor, permite atiborrar de mágicas chucherías a las grandes ciudades del sur del mundo, drogadas por la religión del consumo, mientras los campos se agotan, se pudren las aguas que los alimentan y una costra seca cubre los desiertos que antes fueron bosques.

 

“Entre el capital y el trabajo, la ecología es neutral”

 

Se podrá decir cualquier cosa de Al Capone, pero él era un caballero: el bueno de Al siempre enviaba flores a los velorios de sus víctimas… Las empresas gigantes de la industria química, petrolera y automovilística pagaron buena parte de los gastos de la Eco 92.

 

La conferencia internacional que en Río de Janeiro se ocupó de la agonía del planeta. Y esa conferencia, llamada Cumbre de la Tierra, no condenó a las transnacionales que producen contaminación y viven de ella, y ni siquiera pronunció una palabra contra la ilimitada libertad de comercio que hace posible la venta de veneno.

 

En el gran baile de máscaras del fin de milenio, hasta la industria química se viste de verde. La angustia ecológica perturba el sueño de los mayores laboratorios del mundo, que para ayudar a la naturaleza están inventando nuevos cultivos biotecnológicos.

 

Pero estos desvelos científicos no se proponen encontrar plantas más resistentes a las plagas sin ayuda química, sino que buscan nuevas plantas capaces de resistir los plaguicidas y herbicidas que esos mismos laboratorios producen. De las 10 empresas productoras de semillas más grandes del mundo, seis fabrican pesticidas (Sandoz, Ciba-Geigy, Dekalb, Pfiezer, Upjohn, Shell, ICI).

 

La industria química no tiene tendencias masoquistas. La recuperación del planeta o lo que nos quede de él implica la denuncia de la impunidad del dinero y la libertad humana. La ecología neutral, que más bien se parece a la jardinería, se hace cómplice de la injusticia de un mundo donde la comida sana, el agua limpia, el aire puro y el silencio no son derechos de todos sino privilegios de los pocos que pueden pagarlos.

 

Chico Mendes, obrero del caucho, cayó asesinado a fines del 1988, en la Amazonía brasileña, por creer lo que creía: que la militancia ecológica no puede divorciarse de la lucha social. Chico creía que la floresta amazónica no será salvada mientras no se haga la reforma agraria en Brasil.

 

Cinco años después del crimen, los obispos brasileños denunciaron que más de 100 trabajadores rurales mueren asesinados cada año en la lucha por la tierra, y calcularon que cuatro millones de campesinos sin trabajo van a las ciudades desde las plantaciones del interior. Adaptando las cifras de cada país, la declaración de los obispos retrata a toda América Latina. Las grandes ciudades latinoamericanas, hinchadas a reventar por la incesante invasión de exiliados del campo, son una catástrofe ecológica: una catástrofe que no se puede entender ni cambiar dentro de los límites de la ecología, sorda ante el clamor social y ciega ante el compromiso político.

 

“La naturaleza está fuera de nosotros”

 

En sus 10 mandamientos, Dios olvidó mencionar a la naturaleza. Entre las órdenes que nos envió desde el monte Sinaí, el Señor hubiera podido agregar, pongamos por caso: “Honrarás a la naturaleza de la que formas parte”. Pero no se le ocurrió. Hace cinco siglos, cuando América fue apresada por el mercado mundial, la civilización invasora confundió a la ecología con la idolatría. La comunión con la naturaleza era pecado. Y merecía castigo.

 

Según las crónicas de la Conquista., los indios nómadas que usaban cortezas para vestirse jamás desollaban el tronco entero, para no aniquilar el árbol, y los indios sedentarios plantaban cultivos diversos y con períodos de descanso, para no cansar a la tierra. La civilización que venía a imponer los devastadores monocultivos de exportación no podía entender a las culturas integradas a la naturaleza, y las confundió con la vocación demoníaca o la ignorancia.

 

Para la civilización que dice ser occidental y cristiana, la naturaleza era una bestia feroz que había que domar y castigar para que funcionara como una máquina, puesta a nuestro servicio desde siempre y para siempre. La naturaleza, que era eterna, nos debía esclavitud.

 

Muy recientemente nos hemos enterado de que la naturaleza se cansa, como nosotros, sus hijos, y hemos sabido que, como nosotros, puede morir asesinada. Ya no se habla de someter a la naturaleza, ahora hasta sus verdugos dicen que hay que protegerla. Pero en uno u otro caso, naturaleza sometida y naturaleza protegida, ella está fuera de nosotros.

 

La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo.

 

Eduardo Galeano

martes, 18 de octubre de 2022

Origen del ser humano y etapas de la organización social.

 

PROCESO DE HOMINIZACIÓN

El proceso de hominización es un proceso evolutivo que recoge tanto los cambios anatómicos como la evolución cultural de estas especies, ya que unos están íntimamente ligados a los otros. Este proceso recoge la evolución del ser humano y todas las características específicas que nos diferencian del resto de los primates.

ORIGEN DEL SER HUMANO

El origen del ser humano se puede buscar hace muchos siglos siendo consecuencia de un lento y largo proceso de cambios. Se debe tener en cuenta que, igual que todos los seres vivos, los animales y las plantas, por ejemplo, los seres humanos provenimos de las criaturas más simples de la historia del planeta cuya evolución ha hecho que evolucionaran hasta llegar a nuestra especie.

Avanzando un poco más en el tiempo, se cree que el ser humano proviene de los antropoides, es decir, de los grandes monos. Los estudiosos creen que hace 8 millones de años existió un ancestro común entre los antropoides y nuestra especie debido a que los dos grupos compartimos características muy parecidas.

Un tiempo después, aparecieron los primeros primates homínidos, es decir, un grupo de primates caracterizados por su posición bípeda y por ir erguidos. Esta clase de primates son considerados como ancestros del ser humano, siendo las primeras especies que poseyeron una característica tan humana como es la posición erguida y el andar bípedo.

Por lo tanto, podemos decir que el origen del ser humano es, como el de todos los seres vivos, el de las primeras bacterias de nuestro planeta. Pero los primeros antepasados en los que vemos características comunes son en menor medida los antropoides y en mayor medida los homínidos.


La evolución del hombre: todas las especies de nuestros antepasados

Para continuar con esta lección sobre el origen y evolución del hombre, debemos hablar sobre las distintas especies antepasadas del ser humano que han ido evolucionando hasta llegar al homo sapiens. En un principio, los antepasados del ser humano tienen pocas cualidades semejantes pero, cuanto más nos acercamos al homo sapiens, mayores son las semejanzas.

Australopitecus.

Se consideran los primeros homínidos de nuestro planeta y, por lo tanto, antepasados del ser humano. La mayor diferencia de estas especies con otros primates de la misma época es su posición erguida, su capacidad de movimiento bípeda y la posesión de una mandíbula parecida a la nuestra. Los Australopithecus dominaron su territorio durante millones de años, hasta que una serie de eventos les hizo evolucionar hacia dos tipos de especies. Los Paranthropus, que basaron su alimentación en la ingesta de vegetales, y los Homos, los cuales tenían una dieta basada en la carne. De las dos especies nos interesa mucho más la de los Homos, siendo nuestros antepasados.

Homo habilis

Uno de los primeros Homos, habitando el planeta hace alrededor de 2,4 millones de años. Se caracteriza por ser capaz de crear instrumentos simples de piedra, por un aumento craneal respecto al Australopithecus y por ser capaz de caminar de forma bípeda mucho mejor que sus antecesores.

Homo rudolfensis

Una especie tan parecida al Homo habilis que muchos estudiosos consideran que realmente son la misma especie, habitando en épocas parecidas en el planeta. Se diferencia del Homo habilis en una cara más plana y en la presencia de caninos más grandes.

Homo erectus

 Esta especie fue descendiente del Homo hábiles, viviendo entre 1.8 millones de años y 300.000 atrás. El Homo erectus fue capaz de salir de África, cruzando a otros continentes como Europa. Se caracterizaba por ser capaz de crear instrumentos mucho más complejos que los del Homo habilis. También fue una de las primeras especies de Homo en socializar con otros seres de su misma clase.

Homo neanderthalis

Los conocidos como neandertales, siendo una de las especies más conocidas por la gente. Se cree que pudiera ser descendiente del Homo erectus. Esta especie estaba caracterizada por una gran habilidad para la creación de herramientas y otros artículos que las anteriores especies no eran capaces de fabricar.

Homo sapiens

Todas estas especies fueron evolucionando, teniendo cada vez cualidades más parecidas a las nuestras, y tras millones de años consiguieron evolucionar hasta convertirse en nuestra especie, los Homo sapiens. Los Homo sapiens fueron capaces de extenderse por todos los continentes, siendo mucho más habilidosos que las anteriores especies y creando herramientas que incluso los neandertales eran incapaces de fabricar.