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lunes, 21 de noviembre de 2022

Somos todos culpables…

 


“Somos todos culpables de la ruina del planeta”

 

La salud del mundo está hecha un asco. ‘Somos todos responsables’, claman las voces de la alarma universal, y la generalización absuelve: si somos todos responsables, nadie lo es.

 

Como conejos se reproducen los nuevos tecnócratas del medio ambiente. Es la tasa de natalidad más alta del mundo: los expertos generan expertos y más expertos que se ocupan de envolver el tema en el papel celofán de la ambigüedad. Ellos fabrican el brumoso lenguaje de las exhortaciones al ’sacrificio de todos’ en las declaraciones de los gobiernos y en los solemnes acuerdos internacionales que nadie cumple.

 

Estas cataratas de palabras -inundación que amenaza convertirse en una catástrofe ecológica comparable al agujero del ozono- no se desencadenan gratuitamente. El lenguaje oficial ahoga la realidad para otorgar impunidad a la sociedad de consumo, a quienes la imponen por modelo en nombre del desarrollo y a las grandes empresas que le sacan el jugo.

 

Pero las estadísticas confiesan. Los datos ocultos bajo el palabrerío revelan que el 20 por ciento de la humanidad comete el 80 por ciento de las agresiones contra la naturaleza, crimen que los asesinos llaman suicidio y es la humanidad entera quien paga las consecuencias de la degradación de la tierra, la intoxicación del aire, el envenenamiento del agua, el enloquecimiento del clima y la dilapidación de los recursos naturales no renovables.

 

La señora Harlem Bruntland, quien encabeza el gobierno de Noruega, comprobó recientemente que si los 7 mil millones de pobladores del planeta consumieran lo mismo que los países desarrollados de Occidente, “harían falta 10 planetas como el nuestro para satisfacer todas sus necesidades”. Una experiencia imposible.

 

Pero los gobernantes de los países del Sur que prometen el ingreso al Primer Mundo, mágico pasaporte que nos hará a todos ricos y felices, no sólo deberían ser procesados por estafa. No sólo nos están tomando el pelo, no: además, esos gobernantes están cometiendo el delito de apología del crimen. Porque este sistema de vida que se ofrece como paraíso, fundado en la explotación del prójimo y en la aniquilación de la naturaleza, es el que nos está enfermando el cuerpo, nos está envenenando el alma y nos está dejando sin mundo.

 

“Es verde lo que se pinta de verde”

 

Ahora, los gigantes de la industria química hacen su publicidad en color verde, y el Banco Mundial lava su imagen repitiendo la palabra ecología en cada página de sus informes y tiñendo de verde sus préstamos. “En las condiciones de nuestros préstamos hay normas ambientales estrictas”, aclara el presidente de la suprema banquería del mundo. Somos todos ecologistas, hasta que alguna medida concreta limita la libertad de contaminación.

 

Cuando se aprobó en el Parlamento del Uruguay una tímida ley de defensa del medio ambiente, las empresas que echan veneno al aire y pudren las aguas se sacaron súbitamente la recién comprada careta verde y gritaron su verdad en términos que podrían ser resumidos así: “los defensores de la naturaleza son abogados de la pobreza, dedicados a sabotear el desarrollo económico y a espantar la inversión extranjera”.

 

El Banco Mundial, en cambio, es el principal promotor de la riqueza, el desarrollo y la inversión extranjera. Quizás por reunir tantas virtudes, el Banco manejará, junto a la ONU, el recién creado Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

 

Este impuesto a la mala conciencia dispondrá de poco dinero, 100 veces menos de lo que habían pedido los ecologistas, para financiar proyectos que no destruyan la naturaleza. Intención irreprochable, conclusión inevitable: si esos proyectos requieren un fondo especial, el Banco Mundial está admitiendo, de hecho, que todos sus demás proyectos hacen un flaco favor al medio ambiente.

 

El Banco se llama Mundial, como el Fondo Monetario se llama Internacional, pero estos hermanos gemelos viven, cobran y deciden en Washington. Quien paga, manda, y la numerosa tecnocracia jamás escupe el plato donde come. Siendo, como es, el principal acreedor del llamado Tercer Mundo, el Banco Mundial gobierna a nuestros países cautivos que por servicio de deuda pagan a sus acreedores externos 250 mil dólares por minuto, y les impone su política económica en función del dinero que concede o promete.

 

La divinización del mercado, que compra cada vez menos y paga cada vez peor, permite atiborrar de mágicas chucherías a las grandes ciudades del sur del mundo, drogadas por la religión del consumo, mientras los campos se agotan, se pudren las aguas que los alimentan y una costra seca cubre los desiertos que antes fueron bosques.

 

“Entre el capital y el trabajo, la ecología es neutral”

 

Se podrá decir cualquier cosa de Al Capone, pero él era un caballero: el bueno de Al siempre enviaba flores a los velorios de sus víctimas… Las empresas gigantes de la industria química, petrolera y automovilística pagaron buena parte de los gastos de la Eco 92.

 

La conferencia internacional que en Río de Janeiro se ocupó de la agonía del planeta. Y esa conferencia, llamada Cumbre de la Tierra, no condenó a las transnacionales que producen contaminación y viven de ella, y ni siquiera pronunció una palabra contra la ilimitada libertad de comercio que hace posible la venta de veneno.

 

En el gran baile de máscaras del fin de milenio, hasta la industria química se viste de verde. La angustia ecológica perturba el sueño de los mayores laboratorios del mundo, que para ayudar a la naturaleza están inventando nuevos cultivos biotecnológicos.

 

Pero estos desvelos científicos no se proponen encontrar plantas más resistentes a las plagas sin ayuda química, sino que buscan nuevas plantas capaces de resistir los plaguicidas y herbicidas que esos mismos laboratorios producen. De las 10 empresas productoras de semillas más grandes del mundo, seis fabrican pesticidas (Sandoz, Ciba-Geigy, Dekalb, Pfiezer, Upjohn, Shell, ICI).

 

La industria química no tiene tendencias masoquistas. La recuperación del planeta o lo que nos quede de él implica la denuncia de la impunidad del dinero y la libertad humana. La ecología neutral, que más bien se parece a la jardinería, se hace cómplice de la injusticia de un mundo donde la comida sana, el agua limpia, el aire puro y el silencio no son derechos de todos sino privilegios de los pocos que pueden pagarlos.

 

Chico Mendes, obrero del caucho, cayó asesinado a fines del 1988, en la Amazonía brasileña, por creer lo que creía: que la militancia ecológica no puede divorciarse de la lucha social. Chico creía que la floresta amazónica no será salvada mientras no se haga la reforma agraria en Brasil.

 

Cinco años después del crimen, los obispos brasileños denunciaron que más de 100 trabajadores rurales mueren asesinados cada año en la lucha por la tierra, y calcularon que cuatro millones de campesinos sin trabajo van a las ciudades desde las plantaciones del interior. Adaptando las cifras de cada país, la declaración de los obispos retrata a toda América Latina. Las grandes ciudades latinoamericanas, hinchadas a reventar por la incesante invasión de exiliados del campo, son una catástrofe ecológica: una catástrofe que no se puede entender ni cambiar dentro de los límites de la ecología, sorda ante el clamor social y ciega ante el compromiso político.

 

“La naturaleza está fuera de nosotros”

 

En sus 10 mandamientos, Dios olvidó mencionar a la naturaleza. Entre las órdenes que nos envió desde el monte Sinaí, el Señor hubiera podido agregar, pongamos por caso: “Honrarás a la naturaleza de la que formas parte”. Pero no se le ocurrió. Hace cinco siglos, cuando América fue apresada por el mercado mundial, la civilización invasora confundió a la ecología con la idolatría. La comunión con la naturaleza era pecado. Y merecía castigo.

 

Según las crónicas de la Conquista., los indios nómadas que usaban cortezas para vestirse jamás desollaban el tronco entero, para no aniquilar el árbol, y los indios sedentarios plantaban cultivos diversos y con períodos de descanso, para no cansar a la tierra. La civilización que venía a imponer los devastadores monocultivos de exportación no podía entender a las culturas integradas a la naturaleza, y las confundió con la vocación demoníaca o la ignorancia.

 

Para la civilización que dice ser occidental y cristiana, la naturaleza era una bestia feroz que había que domar y castigar para que funcionara como una máquina, puesta a nuestro servicio desde siempre y para siempre. La naturaleza, que era eterna, nos debía esclavitud.

 

Muy recientemente nos hemos enterado de que la naturaleza se cansa, como nosotros, sus hijos, y hemos sabido que, como nosotros, puede morir asesinada. Ya no se habla de someter a la naturaleza, ahora hasta sus verdugos dicen que hay que protegerla. Pero en uno u otro caso, naturaleza sometida y naturaleza protegida, ella está fuera de nosotros.

 

La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo.

 

Eduardo Galeano

jueves, 27 de octubre de 2022

FILOSOFIA MEDIEVAL



San Agustín (354-430) Obispo y filósofo.

 

La filosofía cristiana de la Edad Media se subordinó totalmente a la teología, e inclusive a la mística. Conviene recordar, que en sus comienzos el cristianismo surgió como un desafió revolucionario contra la realidad social y política de los primeros siglos de nuestra era etapa de máximo poderío del Imperio Romano.

 

El cristianismo primitivo se desentendió de la investigación filosófica propiamente dicha. Es más: los nuevos creyentes se apartaron de toda filosofía, lo que resulta explicable porque todos los sistemas hasta entonces conocidos eran el producto intelectual de culturas precristianas, paganas por esencia y definición. Pero para dominar, a base de nuevo ideal de vida, el mundo pagano, los primeros escritores cristianos trabajaron con los conceptos y fórmulas del pensamiento griego, elaborando así una construcción doctrinal, es decir, una dogmática. Este proceso se inicia tan pronto como el cristianismo deja de ser una secta perseguida y comienza a conquistar a personalidades cultas e influyentes. El pensamiento de los primeros expositores cristianos -los padres de la Iglesia se ha denominado Patrística. En este ciclo, predominó el idealismo platónico. Después la Escolástica, en que predomina el pensamiento sistemático y totalizador de Aristóteles.

 

FILOSOFÍA MEDIEVAL

Correspondiente a la segunda etapa (Filosofía Medieval); se extiende desde que la cosmovisión cristiana se impone en el ámbito cultural griego y romano hasta la crisis de la humanidad europea en el siglo XVI. Se caracteriza por la fe que, siendo compartida de modo casi unánime, genera una nueva unidad en torno a la temática y a los criterios desde los cuales abordarla. En esta etapa se entiende que el único que existe por derecho propio es Dios y que el mundo y los hombres somos porque Dios nos da el ser. Hace su aparición (en la Filosofía) el concepto de Creación. Los dos filósofos más destacados de este período fueron: Agustín de Hipona y Tomás de Aquino. 

 

Sin embargo, a diferencia de lo que había ocurrido con la filosofía griega, que había centrado su reflexión en torno a la determinación del objeto, la filosofía medieval centrará su interés en Dios. A lo largo de los primeros siglos de lo que algunos denominan era cristiana, la progresiva expansión del cristianismo y otras religiones mistéricas irá provocando la aparición de otros modelos de felicidad o "salvación individual", que competirán con los modelos filosóficos. 

 

Surge de ahí, una asociación entre filosofía y cristianismo o, más en general, entre filosofía y religión, que pondrá las bases de la futura filosofía medieval, entre los cristianos, los musulmanes y los judíos. El tema fundamental de reflexión pasará a ser la divinidad, quedando subordinada la comprensión e Interpretación el mundo, del hombre, de la sociedad, etc. al conocimiento que se pueda obtener de lo divino. 

 

La fe, que suministra las creencias a las que no se puede renunciar, tratará de entrar en dialogo con la razón. La inicial sumisión de la razón exigida por la fe, dejará paso a una mayor autonomía propugnada, entre otros, por Santo Tomás de Aquino, que conducirá, tras la crisis de la Escolástica, a la reclamación de la independencia de la razón con la que se iniciará la filosofía moderna.

 

En cuanto a la filosofía Medieval, según Carpio (1987), abarca desde El cristianismo se originó en una remota provincia del Imperio Romano. Pero su vocación misionera lo llevó a extenderse en poco tiempo por todo el Imperio y más allá de él. Si bien en un comienzo la mayor parte de los paganos que se convertían al cristianismo era de nivel social bajo (muchos de ellos esclavos), con el tiempo la nueva fe fue ganando seguidores también entre la clase culta y las elites. De este modo se sentaron las bases para el surgimiento una "Filosofía Cristiana", o mejor, de un movimiento filosófico de raíz cristiana que cobijaría distintas corrientes filosóficas en su seno. Si bien muchos filósofos modernos y contemporáneos fueron cristianos, la Filosofía Moderna presenta diferencias tan importantes con la Medieval que bien merece ser distinguida para su estudio. Se suele señalar al Renacimiento como el momento en que concluyó el período Medieval de la historia de la Filosofía y comenzó la transición hacia la Modernidad.

 

ORIGEN DE LA FILOSOFÍA MEDIEVAL: Tiene lugar en el resurgimiento del cristianismo enfrentado a la filosofía que predominaba en el Imperio Romano.  El primer contacto entre cristianismo y filosofía griega fue hostil. Poco a poco se asimilará la filosofía griega por buena parte de los apologetas cristianos, lo que van a tomar de los griegos sobre todo, van a ser los conceptos y categorías teóricas (vocabulario, tecnicismos, lenguaje, etc.).

 

El cristianismo introduce a Dios en la historia del ser humano como su creador, como providente y como hombre dentro de la historia, en un lugar y en un momento preciso. De esta manera Dios es el centro de la historia humana, lo que es una novedad, impensable dentro de la filosofía griega. Desde la filosofía griega era ridículo que un Dios se convirtiera en hombre, y mucho menos que fuera crucificado, siendo insignificante. ¿Por qué tenía que ser judío? ¿Por qué en ese momento de la historia?

 

CARACTERÍSTICAS DE LA FILOSOFÍA MEDIEVAL

1.     Surgen algunas tendencias que buscaban unir la razón y la fe.

2.     Nace la teología

3.     Se dejan atrás los planteamientos filosóficos griegos para abrir paso a un nuevo cuestionamiento: Fe sobre razón.            

4.     La influencia de la filosofía Aristotélica es muy grande y por tanto el mundo se rige por planteamientos racionales.

5.     Las ideas de Platón aún se tomaban en cuenta, pero basándolo en la Fe, se acepta que la verdad es eterna e inmutable y por lo tanto no puede ser la experiencia la que nos la otorgue sino que se debe utilizar el conocimiento sensible.

6.     Dios se convierte en el centro de todas las cosas y surgen nuevos problemas filosóficos relacionados con su existencia y su esencia.

7.     Se caracteriza por la preocupación de los pensadores judíos, cristianos y musulmanes por combinar las filosofías griegas y romanas con la ortodoxia religiosa.

8.     Es un momento fundamentalmente religioso y en el que los planteamientos filosóficos de otra índole no encuentran su lugar.

9.     Se caracteriza por la ausencia de libertad de pensamiento, así como por un control férreo por parte de las instituciones religiosas.

 

HACIA UNA FILOSOFÍA CRISTIANA: LA PATRÍSTICA La filosofía trata de problemas humanos existenciales, que comprometen a la persona y su destino. De este modo, entra en contacto con la religión y la fe. La aparición y rápida difusión del Cristianismo dio lugar a la aparición, entre los siglos I y V, de la llamada filosofía patrística. Esta reflexión consiste, primero en fijar el dogma cristiano y luego en mostrar que este es compatible con la sabiduría (razón). El cristianismo trae una nueva forma de entender el mundo, cuyas características son; El conocimiento, como revelación. Dios, como Ser único que crea e interviene el mundo. La naturaleza, como realidad creada. El hombre, llamado a responder al plan de Dios y a otra vida. 

 

¿Qué pasó en los comienzos del Cristianismo?

 

Cuando los Apóstoles empezaron a predicar la fe ¿a qué tipo de gente le predicaron? ¿Qué filosofía tenían? Para explicar la fe a estas gentes, los Padres de la Iglesia (que es el nombre de los primeros maestros cristianos) aceptaron gran parte de las filosofías de aquellos momentos, puesto que algunas de sus explicaciones eran válidas y aceptables, como las que se referían a la ley moral, a Dios y a la inmortalidad del alma humana. El propósito de los Padres de la Iglesia era explicar mejor la fe. Su motivación procedía por completo de la fe. No eran filósofos o personas interesadas en la filosofía en cuanto tal, pero sí lo estaban en la salvación de las almas, en que la gente llegara a conocer el Evangelio, la buena noticia de Dios, y así encontrara el camino de la salvación.

 

Naturalmente, para lograr esto tenían que usar un tipo de lenguaje y unos conceptos que todos pudieran entender. Usaron la filosofía natural: de este modo, los Padres crearon un instrumento filosófico en armonía con la fe; toda una filosofía creció bajo auspicios, por así decir, de la fe cristiana. Bajo esta protección de la fe cristiana surgió una nueva filosofía: pero además incorporaba nuevos conceptos para tratar de explicar las "nuevas cosas" de la revelación cristiana. Así, todo un cuerpo de conocimiento filosófico fue creado, y a esto es a lo que se llama filosofía cristiana, una filosofía relacionada con la revelación cristiana, con los misterios cristianos revelados a la Iglesia. Pero siempre, en cualquier caso, filosofía. 

jueves, 20 de octubre de 2022

Filosofía Medieval

 


Filosofía Medieval

Durante la Edad Media la filosofía se inspiró en el cristianismo, por el que explicaba la existencia y los fenómenos del mundo que les rodeaba. La Verdad era buscada en la Biblia, libro de máxima sabiduría revelada por Dios (especialmente en los Evangelios del Nuevo Testamento), según el cual Dios creó el mundo y a todas las criaturas. El cristianismo se convertirá, además de en una religión, en una solución para dilucidar las cuestiones más comunes en la época, cambiando el paradigma que había imperado en la filosofía de la etapa anterior, la helénica.

De la Edad Medieval hemos conservado magníficas obras filosóficas que han servido no sólo como base sino también como inspiración a multitud de estudiosos en etapas posteriores. Son conocidas las interpretaciones que hacen de los anteriores sabios y las que los nuevos hacen de ellos. Recuperaron a filósofos olvidados por siglos, colocándolos en el lugar que merecían.

La Patrística

La primera etapa en la filosofía medieval es aquella que corresponde a la articulación definitiva de los dogmas cristianos, su defensa ante otras religiones y a la iniciación a la humanidad en la Verdad de Cristo. Estos primeros hombres fueron llamados Padres de la Iglesia y su estudio y difusión se denominó Patrística de la mano de autores como Hipólito de Antioquia o de San Agustín.

Si atendemos al segundo, encontraremos sus teorías encuadradas en lo que se ha dado en llamar neoplatonismo y es que a él corresponde una reinterpretación de Platón bajo un enfoque cristiano: Agustín (354-430) es el último gran filósofo de la antigüedad y principio de la modernidad, el límite entre dos formas de entender y pensar la filosofía. Se presenta como un buscador afanoso de la Verdad que hace del Saber una cuestión de vida o muerte y ello lo consigue al describir, según sus escritos, la profunda vena religiosa de Platón resumida así: no hay posibilidad de conocer sin amar porque el conocimiento es amor y sólo amando, llegando a Dios, conocemos con certeza. Todo conocimiento de Verdad se conoce a través de la luz de Dios.

A través de la Patrística -del estudio de los padres- San Agustín recibe la oportunidad de solucionar el problema de Fe y Razón aunque no parte de distinguir entre la religión y la filosofía sino que considera a las dos como soluciones equivalentes para una necesidad vital del hombre que es la posesión de la Verdad. San Agustín los identificó sin confundirlas, sabía que la razón religiosa se alcanza con la Fe y la razón de la filosofía se alcanza con la razón.

La Escolástica

La segunda etapa en la filosofía medieval, la Escolástica, surgirá a partir del siglo XIII. Dicha centuria se convertirá en el de la metafísica, consecuencia del conocimiento de Aristóteles y del neoplatonismo greco-árabe cuyo objetivo principal es descubrir las causas profundas o esenciales y después practicar a partir de ellas el método científico por excelencia con la reinterpretación de Aristóteles, gracias a nuevas traducciones que se realizan en las Escuelas y Universidades entre las que destacaremos la Escuela de Traductores de Toledo. En estos espacios, surgidos todos en tiempos del Medievo, se va a cultivar un saber principalmente teológico y filosófico por el que a través de la ciencia de Aristóteles, se intentará explicar la existencia sobrenatural de Dios. A pesar de que la Escolástica es principalmente teología, es esencialmente filosofía. Así los dice dirá Julián Marías: la Escolástica trata problemas filosóficos que surgen con ocasión de cuestiones religiosas y teológicas.

El máximo representante en nuestro país será Averroes quien se afana por una interpretación literal del filósofo griego, afirmando la existencia de la Doble Verdad, representada en la religión y la filosofía. Averroes, cordobés, ha obtenido el reconocimiento por ser el filósofo que divulgó la filosofía de Aristóteles, como lo demuestran sus tres obras en las que comenta los libros del griego, ejerciendo una influencia profunda entre los latinos.

Lejos de nuestras fronteras encontramos a Santo Tomás de Aquino quien desarrolló una teoría que conjugaba las posibilidades del cristianismo con las ideas aristotélicas, que con el tiempo se convertirán en las ideas oficiales del catolicismo.

Los tres grandes problemas de la filosofía medieval lo constituyeron "Dios", "Relaciones entre Fe y Razón" y "Los Universales". La primera de las cuestiones, la referida a Dios, plantea en los filósofos medievales la necesidad de explicar mediante métodos científicos la existencia del mismo siendo no sólo cuestión de fe sino también de ciencia.

La segunda, va a ser respondida a través de una unión entre ambas que, según los autores de este tiempo, no son incompatibles sino, muy al contrario, se convertirán en conceptos complementarios. Dentro de este segundo punto encontramos tres posturas que corresponden a tres autores a los que ya hemos hecho referencia, muy diferentes entre sí: aquella defendida principalmente por San Agustín en la que sólo existe una Verdad que es dada a través de la confluencia de ambas corrientes. La segunda de ellas es la defendida por Averroes, llamada de la Doble Verdad ya que bajo su punto de vista ambas fuentes son independientes y por tanto independientes van a ser sus resultados aunque confluyan en un punto común. La postura de la autonomía armónica fue defendida por San Tomás quien pensaba que ambas, religión y fe, comparten verdades que pueden ser explicadas sin la necesidad de la otra.

Los "universales son, atendiendo a la tercera de las cuestiones, los problemas más debatidos por los filósofos medievales, consistentes en decidir si las ideas más generales y abstractas poseen existencia separada e independiente del entendimiento humano o son sólo nombres, definiciones. A esta cuestión encontramos tres respuestas distintas en la Edad Media que se repetirán en otras etapas y corrientes filosóficas desde diversos puntos de vista: la realizada por Roscelino de Compiègne, por Guillermo de Champeaux y por Pedro Abelardo.

 


martes, 4 de octubre de 2022

ARISTÓTELES

 



Realismo Aristotélico

Se atribuye a Aristóteles una posición realista moderada que coincide en gran parte con el conceptualismo, pero en rigor, se trata de una simplificación y quizá también de una interpretación aristotélico-tomista de la posición aristotélica original.

Acto y Potencia:

Son claves para comprender el eje central de la filosofía aristotélica, las nociones de acto y potencia que pretenden explicar el movimiento en tanto que devenir. El movimiento como cambio en una realidad requiere tres condiciones que operan como principios: la materia, la forma y la privación. El cambio sería ininteligible si no hubiese en el objeto que va a cambiar una potencia de cambio. El cambio es, en rigor, el paso de un estado potencial a un estado de actualidad. El pasaje de un estado al otro se lleva a cabo a través de una causa eficiente que puede ser 'externa' (en el arte) o 'interna' (en la misma naturaleza del objeto considerado). Aristóteles afirma que el cambio es llevar a cabo lo que existe potencialmente en cuanto existe potencialmente. Sin embargo, esta potencia no puede ser cualquier potencia: un hombre no es potencialmente una vaca, pero un niño sí es potencialmente un hombre, pues de lo contrario, siempre seguiría siendo un niño.

METAFÍSICA:

La palabra 'metafísica' fue consecuencia de una denominación espacial que Andrónico de Rodas hiciera de la obra de Aristóteles en el siglo I. Esta designación exclusivamente clasificadora tuvo más tarde un significado más profundo, pues con los estudios que son objeto de la filosofía primera se constituye un saber que aspira a penetrar en lo que está situado más allá o detrás del ser físico en cuanto a tal.

Según Aristóteles, hay una ciencia que estudia el ser en tanto que ser. Esta ciencia se ocupa de los primeros principios y las causas más elevadas. Merece por ello ser llamada 'filosofía primera', a diferencia de toda 'filosofía segunda'. Así, esta 'filosofía primera' se ocupa del ser como ser, esto es, sus determinaciones, sus principios. Se ocupa además de algo que es, en el orden de lo que es y en el orden también de su conocimiento. Pero este ser superior o supremo puede entenderse de dos modos:

1. Como estudio formal (lo que luego será la ontología.

2. Como estudio de la substancia separada e inmóvil (el primer motor) en cuyo caso será, tal como la denomina Aristóteles, filosofía teológica.

A diferencia de lo que ha sucedido con la obra de Platón, sus llamadas obras "exotéricas", dirigidas al público en general, se han perdido y no quedan sino algunos fragmentos. En cambio, hemos legado los trabajos "esotéricos" que elaborara para sus cursos, puertas adentro del Liceo.

Andrónico de Rodas, hacia el año 60 a.C. hizo una recopilación de las obras de Aristóteles. El trabajo de organización de la obra hizo suponer que Aristóteles había sido un pensador sistemático que desarrolló un pensamiento definido desde los primeros trabajos. De esta manera, se lo contraponía con Platón, en cuya obra se advierte un proceso evolutivo permanente. Recién en el siglo XX, W Jaeger demostró que esto no había sido así y que por el contrario, el pensamiento de Aristóteles también fue producto de un proceso evolutivo. Al igual que Platón, Aristóteles fue un buscador permanente y siempre abierto a revisar sus propias ideas.

Aristóteles y las cuatro causas

Puesto que conocer algo científicamente es conocer sus causas, la física debe preocuparse por establecer las causas de los seres naturales. La causa o principo radical de cada cosa es su propia naturaleza y por ello hay que atenerse. Establece pues, cuatro causas:

1. La causa material (Ej: el bronce de la estatua)

2. La causa formal (Ej: la forma de la estatua)

3. La causa motriz o eficiente (Ej: el escultor)

4. La causa final (Ej: adornar un templo)

Aristóteles piensa, en definitiva, la mayoría de las veces, como biólogo y por eso afirma que el fin y el motor se reducen a la forma: es ella quien mueve al ser vivo desde adentro, como naturaleza y su perfeccionamiento, como enteléchia, es la finalidad de la vida. Aparece así la prioridad formal que caracteriza la metafísica aristotélica.

El movimiento (metabolé, kínesis)

La física se ocupa de la naturaleza y las causas de los seresn "naturales". Ahora bien, es evidente que todos los seres naturales están en movimiento, hecho que Aristóteles admite a partir de la experiencia. Aristóteles distingue diferentes clases de cambio (metabolé)

Cambio substancial:

Generación (génesis)

Corrupción (de la substsancia) Cambio accidental:

Movimiento (kínesis)

►Cuantitativo: Crecimiento y disminución

►Cualitativo: Alteración

►Locativo: Traslación

Aristóteles señala además que todos los filósofos han intentado explicar la naturaleza a partir de un sitema de contrarios. Empédocles habló de "amor" y "odio", Demócrito de "lleno" y "vacío", Pitágoras de "par" e "impar" y así... pero si bien este camino sería correcto en princpio, finalmente resulta insuficiente para explicar el cambio, porque un término no puede transformarse en su contrario ya que de este modo más que transformarse se destruiria. Aristóteles sostiene entonces que es necesario recurrir a un tercer principio: el sujeto de los contrarios porque el movimiento solo puede expliarse a través de tres principios:

► El sujeto (hipokéimenon)

► La forma

► La privación de la forma

En todo cambio permanece el sujeto (que es el que cambia y se transforma), el cual pasa de la privación a la posesión de la forma. Aristóteles dirá a modo de ejemplo que es así como el hombre se hace "culto", pasando de la in-cultura a la cultura.

Los tres principios se traducen en términos de materia-forma: el sujeto (la materia), la privación de la forma y la forma. En términos de acto-potencia: el sujeto en potencia, la potencia y el acto.

Realidad intermedia

El movimiento es el acto de lo que está en potencia en cuanto que está en potencia. Aristóteles reconoce que no es fácil entender la esencia del movimiento ya que no es ni acto ni potencia sino una especie de "acto incompleto": es la actualización de lo que está en potencias, pero mientras sigue estando en potencia. Cuando esta potencia es plenamente actualizada, entonces cesa el movimiento, y si el sujeto está en pura potencia, aún no está en movimiento. El movimiento es entonces una realidad intermedia.

EL primer motor

Al final de la Física afirma Aristóteles la existencia de la eternidad del movimiento y del tiempo. La cadena de generaciones no tiene comienzo y remonta al infinito. Tampoco tendrá fin porque el movimiento y el tiempo no terminan jamás. Afirma entonces que un primer motor es necesario para causar el movimiento eterno del cosmos. Puesto que el movimiento es el paso de la potencia al acto, debe haber un motor (kinetikón) que haga pasar al móvil de la potencia al acto, merced a que él ya posee en acto aquello que el móvil solo posee en potencia. "Todo lo que se mueve es movido por otro" pero si el motor mueve en tanto que es a su vez es movido, ambos movimientos son simultáneos. Se puede multiplicar al infinito el número de los motores movidos simultáneamente, pero en este caso, la serie no tiene que ser infinita sino que ha de existir un primer motor que siendo inmóvil, cause el movimiento del mundo: así pues, el movimiento del mundo es eterno pero posee un primer motor. El primer motor mueve al mundo desde toda la eternidad

Cosmología aristotélica

La cosmología de Aristóteles que sigue parcialmente a Platón será el paradigma de la ciencia medieval, hasta la revolución científica de la modernidad.

Características esenciales

Esencialismo: Todo se explica por la "naturaleza" o las "cualidades" inmanentes de los cuerpos físicos.

Teleología: La finalidad es el concepto clave para la explicación. El motor inmóvil es la causa final.

Dualismo: Se substituye el dualismo platónico del mundo de las Ideas y el mundo de las Cosas, se sustituye por el mundo supralunar y el mundo sublunar.

Deducción: Las afirmaciones son meramente deductivas y especulativas. No hay fundamentación empírica

Ética Aristotélica

Dos éticas fueron escritas por Aristóteles: Ética a Eudemo que pone en evidencia algunas influencias platónicas y Ética a Nicómaco que es la versión definitiva de la ética aristotélica puesto que pertenece al tercer período.

La ética de Aristóteles es, en primer lugar, una ética de la felicidad... pero también es una ética de la virtud ya que ésta es el medio por excelencia para alcanzar la felicidad.

La felicidad

La felicidad, consiste en el ejercicio perfecto de la actividad propia del hombre. Tal actividad no es otra que la actividad del alma que para que sea perfecta debe ser acompañada por todas las virtudes. Hacia el final de la Ética a Nicómaco, Aristóteles afirmará que la actividad más propia del hombre y la que mayor felicidad le proporciona es la contemplación teórica: es decir, la sabiduría. Así es como el empirismo ético lo lleva a una posición ecléctica: la felicidad consiste en equilibrar virtud, contemplación y bienes exteriores.

La virtud

Aristóteles se aleja del intelectualismo socrático que vincula a la virtud con el conocimiento. Para él, la virtud será la disposición del alma, es decir, la capacidad y la aptitud de esta para comportarse de un modo determinado: "No basta que la acción tenga un carácter determinado para que la conducta sea justa o buena; es preciso también que el hombre actúe de un modo determinado ante todo, que actúe a sabiendas; en segundo lugar, que proceda en razón de una decisión consciente y que prefiera esa acción por sí misma; finalmente, que actúe desde una posición firme e inquebrantable" Aristóteles, Etica a Nicómaco

La virtud, entonces, se adquiere a través del ejercicio y el hábito, es decir que para que un hombre se haga justo, es menester que practique la justicia. Aristóteles considera que nadie se hace justo por "naturaleza" (aunque una predisposición natural sea importante) ni tampoco resulta suficiente la enseñanza.

El término medio (mesotes)

Para Aristóteles, la virtud consiste en un término medio, lo cual no significa mediocridad sino un equilibrio entre los vicios de los extremos. El "valor" es un justo medio entre la "temeridad" y el "miedo".

miércoles, 14 de septiembre de 2022

EL ARJÉ Y LOS PRESOCRÁTICOS

 



El problema de la Naturaleza: Los primeros filósofos griegos fueron bautizados por Aristóteles con el nombre de "físicos" por su referencia a la palabra griega "physis" que significa naturaleza. La naturaleza aparece para los griegos como un "cosmos", un mundo ordenado donde todo tiene su lugar. Más importante que las diferentes respuestas que darán los distintos filósofos, es la pregunta misma sobre los principios o el principio que rige el universo. Una nota constante de la naturaleza es su continuo cambio: los presocráticos se asombran frente a una serie de elementos que continuamente se transforman, buscando la necesidad de un substrato permanente que no cambie, o sea, que permanezca por encima de todo cambio.

Por lo tanto Naturaleza tiene dos sentidos: a) Origen, algo permanente que permite explicar lo mudable, es el principio de unidad a partir del cual se genera la pluralidad: arjé. b) Naturaleza entendida como una especie de "sustancia" de la que están hechas las cosas: ousía. Este segundo sentido no se desarrollará hasta el segundo período de la filosofía griega, cuando se comience a hacer metafísica. Por lo tanto encontramos en la realidad un doble plano:

1.- Los sentidos nos hacen ver la pluralidad, lo cambiante, la apariencia.

2.- La razón busca y encuentra una unidad permanente detrás de lo cambiante, se busca la respuesta a la pregunta "¿de dónde procede todo?".

En resumen, el ARJE se caracteriza por: - Ser aquello a partir de lo cual se genera lo viviente. - El "substrato" permanente de los seres, que no desaparece, sólo se transforma. - Es la causa de todo cuanto existe y permite explicar al mundo y sus transformaciones.

La Naturaleza es, pues, lo permanente, pero es lo que explica los cambios; es lo que realmente son las cosas, pero en cuanto fundamento de lo que parecen ser; es el principio de unidad, capaz de generar la pluralidad. Preguntar, pues, por la Physis es preguntar por lo que las cosas son para a partir de ello explicar sus movimientos y procesos.

PRINCIPALES FILÓSOFOS PRESOCRÁTICOS

TALES DE MILETO: es el primer griego que admite una causa natural de las cosas. Para Tales "todo procede del agua", esta afirmación implica la idea de la unidad de todas las cosas; hay, por lo tanto, dos novedades decisivas: a) que todas las cosas tienen un común y natural origen b) la idea de que tras los cambios de los fenómenos se oculta un principio común a todas las cosas e invariable (Arjé).

ANAXIMANDRO: el gran descubrimiento de Anaximandro es el concepto de "Cosmos " entendido como la interdependencia de todo el mundo visible, en el cual se hace patente un orden sistemático. Todo está regido por una ley poderosa que se denomina "ley del Cosmos". Además desarrolla claramente la esencia del concepto Arjé: para él no es lícito buscar el origen de las cosas en los elementos visibles, que continuamente se transforman unas en otras; Anaximandro busca el arjé detrás de esa capa apariencial y por abstracción de lo sensible concluye que el arjé es lo ápeiron (lo infinito) en el sentido de "materia infinita". Cómo repercute en la formación del mundo: concibe al infinito como una masa uniforme e indeterminada de la que, por separación surgen los contrarios: caliente (cielo) - frío (aire) y seco (tierra) - húmedo (mar).

ANAXÍMENES: Permanece intelectualmente prisionero del mundo de lo sensible; el agua no le aparece apropiada como arjé, sin embargo, la atmósfera, y concretamente el aire satisface su exigencia de no tener límites: el aire que llena el cuerpo del hombre es idéntico al principio que lo anima, a su alma. Mientras que en la elección del arjé parece haber un paso atrás, desde el punto de vista de la acción del arjé representa un notable progreso: del aire brotan todas las cosas por condensación y rarefacción.

PITAGORAS de SAMOS: más bien debemos hablar de una comunidad de carácter ascético-religioso. Para los pitagóricos el arjé es el número, ya que todo es explicable a partir de ellos y el orden es un conjunto; así, la unidad se representa por un punto, con dos puntos tenemos una línea, con tres la superficie y con cuatro el volumen. La suma de estos cuatro números básicos es igual a 10 (Tetraktys) y se representa por un triángulo. Así pues, las cosas son números, y por ello el arjé no es algo físicamente material sino algo formal y abstracto: todo es matematizable, es decir, reducible a números.

HERÁCLITO: es el primer pensador que se separa de la tradición física, y por lo tanto es el primer filósofo especulativo: el tema central de su reflexión ya no es la physis, sino el pensamiento mismo. Será el primero en plantear el tema del lenguaje (Logos) que es algo común a todos los hombres. Sus escritos aforísticos se pueden agrupar en cuatro temas: 1.- "La guerra es el padre de todas las cosas": se entiende como el enfrentamiento perpetuo de fuerzas contrarias del que surge la armonía que constituye lo real ante nuestros ojos. 2.- La unidad de todas las cosas: el reconocer la unidad de todas las cosas bajo la diversidad 3 aparente se plantea como signo de sabiduría a la que aspira el filósofo (derivada de su doctrina sobre el Logos). Para Heráclito el fuego es el arjé, pero este fuego es algo siempre vivo, alimentándose de toda materia y transformándola. Ello nos lleva al siguiente punto: todo cambia, nada permanece, lo único que permanece es el cambio. 3.- "Panta rei": el perpetuo fluir de todas las cosas implícito en el principio del fuego como arjé.4.- La búsqueda del arjé ya no apunta a la exterioridad y a los posibles principio materiales, sino al principio que rige el suceder y que está implícito también en el hombre mismo: el Logos. La unidad del cosmos se rige por una ley, que es el Logos, la Razón, que es tanto como Dios; es una ley que todo lo ordena; así el mundo no es un caos, no es producto del azar, sino que todo está regulado, por esta regla, por esta ley, este Logos.

 

PARMENIDES: Nos propone dos formas de conocimiento: 1) Vía de la verdad: se resume en la frase "El Ser Es y el No Ser no Es". La realidad, el Ser, sea cual fuere su naturaleza es, existe, y no puede no ser. Del Ser puede hablarse, en el Ser podemos pensar. Si pudiendo ser pensado y pudiendo ser sin embargo no fuese, entonces sería la nada. Ahora bien, la nada no puede ser objeto de habla ni de pensamiento, ya que pensar en nada es no pensar y hablar de nada es no hablar. Si del Ser sólo puede decirse que es, y del no-Ser que no es, implica una serie de consecuencias: a) el Ser es Eterno: no puede tener ni principio ni fin: ello equivaldría a decir que antes de Ser era No-Ser o que después pasará a No-Ser, lo que va en contra de la vía de la Verdad. b) el Ser es Contínuo: si afirmáramos lo contrario aceptaríamos que junto al Ser hay "lagunas" de No-Ser. e) el Ser es Único: en la medida que afirmar la existencia de cualquier otra cosa es afirmar que el No-Ser es. d) el Ser es Inmóvil: si el vacío (No-Ser) no existe, y el ser es contínuo y único no puede moverse. De estas propiedades se sigue un rechazo a la idea de vacío, de pluralidad y de movimiento, y por ello una crítica radical a los datos de los sentidos. 2) Vía de la Opinión: se pasa de las cosas pensables a las sensibles, es la vía de la "apariencia" en la que se mueven los hombres.

EMPÉDOCLES: sus principales proposiciones son las siguientes: 1.-la realidad está sometida a un ciclo cósmico interminable 2.-en el curso de ese ciclo se pasa de lo Uno (todos los seres unificados en un ser perfecto como una esfera) a lo Múltiple (dispersión) 3.-Los entes son mezclas o compuestos de cuatro elementos básicos: Fuego, Aire, Tierra y Agua. 4.-dos fuerzas antagónicas mueven este ciclo cósmico: el Amor, que tiende a reunir todos los elementos en lo Uno, y la Discordia que tiende a separarlos en la multiplicidad. 5.-el dominio del Amor y la Discordia es alternativo, con dos períodos de transición, en los cuales surge la vida: el hombre surge en el paso de la Discordia al Amor.

ANAXÁGORAS: 1.-en el principio era el Caos (la mezcla de todas las cosas infinitas en número y pequeñez) 2.-este Caos entra en movimiento por la acción de un principio exterior a él: el NOUS, la Inteligencia que le impone un movimiento circular. 3.- las cosas no nacen ni perecen, sino que se componen y se disuelven a partir de lo existente 4 4.-las cosas no son una combinación de sólo cuatro elemento sino que hay muchas más cualidades irreductibles y distintas unas a otras 5.- las cosas están compuestas por una multitud de partículas (semillas u homeomerías), según la que predomina se nos aparecen bajo un aspecto u otro (ello explica las transformaciones). Cada una de ellas contiene en esencia lo mismo que ha de producirse. 6.- los seres vivos llevan en sí un fragmento de Nous, por medio del cual participan en el movimiento. El Nous es causa de todo movimiento y ordenador de todo lo real. (A veces se ha identificado con Dios, no como creador, sino como Arquitecto del Mundo).

 

DEMÓCRITO Y LEUCIPO: los ATOMISTAS: 1.- las causas materiales de lo existente están constituidas por dos elementos: lo lleno (el ser) y lo vacío (el no-ser) 2.- El no-ser existe, es el vacío que permite el movimiento; el ser está constituido por cuerpos indivisibles, infinitos, invisibles e imperecederos llamados átomos 3.-los átomos se distinguen por su forma, orden y posición, y al agregarse se componen los cuerpos perceptibles. 4.-los átomos, al moverse en el vacío, forman un torbellino en el cual chocan unos con otros formando el universo en su orden actual: para ello siguen dos leyes: el azar y la necesidad ( los choques son fortuitos e infinitos, pero sólo unos cuantos dan origen a lo existente).