lunes, 10 de abril de 2023

Características de los imperios

 

Características de los imperios

Un imperio es aquel Estado o nación que tiene un dominio sobre extensos territorios o que ejerce una gran influencia sobre otros espacios geográficos y naciones en los ámbitos político, económico y cultural, donde la responsabilidad de dirigirlos está en cabeza una única figura de poder como un emperador.

En muchos casos, el término de imperio se utiliza para designar a una potencia militar o económica, así su mandatario no tenga en título de emperador.

En la actualidad, todavía existen varios Estados que ejercen un claro dominio político, económico y cultural sobre otros territorios.

Sin embargo, no se puede hablar de un imperio, sino de imperialismo que sería la ideología que promueve un Estado poderoso que busca expandirse hacia otros territorios sin tener en cuenta las diferencias culturales, de idioma o formas de pensar

En la historia de la humanidad uno de los imperios más y extendidos fue el Romano, que se desarrolló en tiempos de la antigüedad clásica y mantuvo una forma de gobierno autocrático, donde la voluntad del emperador era considerada como la ley suprema, a la cual todos los pueblos dominados debían someterse.

Aspectos que permitieron la formación de los primeros imperios

El surgimiento y fortalecimiento de los primeros imperios tiene su origen a partir del desarrollo económico, político y social que permitió la expansión territorial de gran parte de las civilizaciones antiguas.

El siguiente esquema presenta los principales aspectos que permitieron la consolidación de los primeros imperios.



Los primeros imperios

Entre los primeros imperios clásicos se distinguieron:

• El Imperio Macedónico, al suroriente de Europa, unificó las ciudades griegas y centralizó el poder.

• El Imperio Persa, ubicado al occidente de Asia, en lo que hoy es Irán, desarrolló una administración manejable y autónoma, que tomó algunos aspectos de las civilizaciones de Mesopotamia y Egipto, como los sistemas de riego, las vías de comunicación, los sistemas políticos.

• El Imperio Romano. Se caracterizó por su fuerte tendencia centralista y la imposición de sus costumbres sobre los pueblos sometidos.

• En el Imperio Chino. Dominado por varias dinastías que utilizaron la fuerza para llegar al poder.

• En India, al sur de Asia, también reinaron dinastías como la de Maurya que tuvo el poder por casi dos siglos.

Grandes extensiones de territorios de los continentes de Asia y Europa, estuvieron bajo el dominio de los imperios clásicos.

El Imperio Persa fue uno de los primeros en consolidarse entre los años 550 y 500 antes de Cristo. Lo más importante de este imperio fue que a través de sus conquistas, se fortalecieron los territorios que más adelante llegarían a ser parte del Imperio Macedónico, que logró ocupar grandes extensiones de tierras desde la India y hasta el Norte de África.

Características de las sociedades imperiales

Entre las principales características de un imperio se destacan:

• Tener un gobierno y una administración centralizada.

• Plantear una política exterior agresiva y expansionista.

• Tener la tendencia a considerar los pueblos dentro del imperio superiores a los del exterior.

• Mantener el predominio de uno de los pueblos del imperio sobre los demás.

A partir de estas características se describen a continuación aspectos que influyen directamente en el dominio y establecimiento de los imperios.

Extensión territorial

Muchos historiadores se preguntan si las superficies ocupadas por los imperios tenían unos límites precisos o si, simplemente, no existían fronteras territoriales que limitaran su poder y dominio.

Para muchos estudiosos las superficies que dominaban los imperios del pasado es motivo de discusión, pues según algunos criterios existen muchos errores en las mediciones topográficas y en las representaciones cartográficas de los espacios dominados.

Según otras fuentes, los datos de las extensiones territoriales cambian de acuerdo con los criterios geopolíticos, es decir, de acuerdo con los intereses que se tengan de los espacios dominados. En muchos casos, los territorios deshabitados eran dominados por la explotación que se ejercía en ellos, por el establecimiento de ejércitos o por existir derechos por medio de tratados y derechos adquiridos en su posesión.

Lo cierto es que los imperios se han caracterizado, a través de la historia por ganar y perder terrenos.

Duración temporal de los imperios

Otra característica es el tiempo de auge y dominio de los imperios. Durante la historia han surgido imperios muy grandes que han existido relativamente poco tiempo, mientras que otros imperios con poco dominio territorial, que se presentan aparentemente débiles, se han caracterizado por haber perdurado durante mucho tiempo dejando un amplio legado cultural para la historia.

Es importante destacar que los imperios o civilizaciones del mundo antiguo, tienen tanto mérito como los últimos imperios desarrollados, a pesar de que su extensión territorial fue mínima en comparación a muchos otros posteriores en su momento, a sus conquistadores les costó demasiados esfuerzos para ocupar y dominar todos los territorios adquiridos.

América Latina hasta mediados del siglo XX



América Latina hasta mediados del siglo XX

Al iniciar el siglo XX, en América Latina se dio una época de modernización al incorporarse al sistema de producción capitalista lo que implicó cambio en las políticas, en las relaciones sociales y por supuesto en la economía. Sin embargo, este panorama fue aprovechado por la hegemonía de Estados Unidos que inició un proceso de intervencionismo sobre Latinoamérica, tal como se explicó en la unidad anterior.

En este sentido, la explotación de recursos naturales originó monocultivos que predominaron en la región y que estaban en función de atender la demanda de Estados Unidos; por ejemplo, la caña de azúcar y el banano en Centroamérica; el caucho en Venezuela y Bolivia, el café en Brasil, Ecuador y Colombia, el estaño en Bolivia, el petróleo en Venezuela, Colombia, México y Perú, de tal forma que la mono exportación y la dependencia económica de un solo producto eran consecuencia de este proceso.

Algunos de estos procesos monoexportadores eran respaldados por empresas extranjeras. Por ejemplo, la United Fruit Company fue una empresa norteamericana que se dedicó al cultivo y producción de banano en Centroamérica y Colombia logrando establecer un sistema de leyes y regulaciones altamente favorables a sus intereses.

El crecimiento industrial

Después de la crisis del 1929, los países latinoamericanos asumieron la política de denominada sustitución de importaciones. Esta política consistía en impulsar la industria nacional para producir lo que antes se importaba. Esto fue posible porque los países europeos estaban enfrascados en la Segunda Guerra Mundial.

Los principales polos de desarrollo fueron las ciudades de: Monterrey en México, Sao Paulo y Río de Janeiro en Brasil, Buenos Aires en Argentina y Medellín en Colombia, donde se vivió un gran desarrollo industrial. En otros países la producción estaba vinculada a la producción minera como es el caso de Venezuela, Chile y Bolivia. Los países de Centroamérica se dedicaron a la producción agroindustrial (banano y frutas tropicales).

Consecuencias de la modernización económica

Los cambios en la industrialización y las nuevas relaciones producción de estos cambios así como la modernización del estado, produjeron efectos importantes en la economía latinoamericana, como la urbanización.

Desde el siglo XIX había diferentes servicios de salubridad, como el agua potable y el drenaje, pero estos servicios iban dirigidos solamente a una mínima parte de la población; hasta el siglo XX estos servicios no tomaron un carácter masivo ni llegaron a gran parte de ella.

Así también, desde el siglo XIX, se empezaron a crear diferentes institutos de investigación, en donde se realizan estudios sobre las distintas enfermedades y su posible cura, y se implantaron campañas de vacunación y de higiene masivas para prevenir o erradicar algunas enfermedades.

Por ello, se crearon sistemas de agua potable y se brindó a la sociedad servicios de alcantarillado para evitar la propagación de enfermedades infecciosas. En la actualidad, la mayoría de los países desarrollados cuentan con sistemas de salud que brindan estos servicios a gran parte de la población del campo y la ciudad. Sin embargo, no sucede lo mismo en los países subdesarrollados, ya que en algunos de ellos este tipo de servicios sólo se proporcionan en las grandes ciudades y en una pequeña parte del área rural.

A nivel mundial, el aumento de la población se inició con la Revolución Industrial por el incremento de los abastecimientos alimenticios provocado por los avances tecnológicos en la explotación de nuevas áreas de cultivo.

Más tarde, otro de los factores que contribuyó al incremento poblacional gira alrededor de los avances científicos, de la Segunda Guerra Mundial, como la introducción de los antibióticos y técnicas de inmunización que prolongaron la vida de las personas.

La sociedad latinoamericana en la primera mitad del siglo XX

El desarrollo industrial impulsó el crecimiento y concentración poblacional en las ciudades y las regiones industriales, esto conllevó al surgimiento de una nueva clase social: la de los obreros.

La clase obrera asumió un papel protagónico en el desarrollo histórico y social de Latinoamérica, al reivindicar los derechos de los trabajadores, generalmente explotados y en condición de desprotección. Estas reclamaciones se efectuaron a través de los sindicatos inspirados y formados en la ideología socialista propagada por los obreros europeos, residentes en el continente americano, que habían huido del conflicto europeo

Otro aspecto que ayudó a nutrir la clase obrera fue el que los campesinos motivados por la vida en la ciudad muchas veces abandonaron las labores agrarias para migrar a la ciudad produciendo dos situaciones que afectarían la economía en general: primero el abandono de campo y segundo el aumento de la población en la ciudad y la abundancia de mano de obra para el sector industrial.

El populismo

La crisis económica de 1929 y sus efectos exigían un manejo del estado diferente. Cada una de las naciones buscó soluciones para las circunstancias que vivían, algunos implementaron reformas moderadas, propuestas por la clase dirigente como fue el caso colombiano, con Alfonso López Pumarejo o el de Perú con el frente democrático.

En otros países, se hizo frente a la situación con gobiernos llamados populares y antioligárquicos a los que se les llamó populistas. Estos gobiernos se ganaron el apoyo de la clase obrera, los marginados y los desempleados. El apoyo de este gran grupo de personas fue recompensado por los gobiernos a través de medidas sociales que fortaleció el apoyo de las masas populares.

Dentro de la corriente populista se presenta una gran variedad de tendencias, pero tuvieron en común dos aspectos:

• El interés de construir una economía nacional sólida.

• La necesidad de afianzar una identidad diferenciada del movimiento.

Para construir una economía sólida, se encaminaron acciones para desarrollar la industria nacional, para tal fin, se buscó modernizar el Estado, dando mayor fuerza al poder ejecutivo con la creación de nuevos ministerios, nacionalizando algunos sectores y estableciendo controles estrictos en las diferentes actividades económicas. Con estas acciones se favoreció a la burguesía y se resto poder a la clase oligarca.